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Changminizada Yuuki Fic's

sábado, 19 de junio de 2010

Changmin Manga/Manwa III




















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viernes, 18 de junio de 2010

Juego de niños cap 2

La faz en tu sueño


Alguien tocó la puerta, despertándolo.

-¿Qué? -preguntó con voz ronca y apagada desde su cama.

-¿Puedo pasar?

Entre el sopor de haberse despertado apenas, tan desubicado como estaba, sintió un poco de nervios, como si estuviera a punto de ser descubierto haciendo algo indebido.

Dio un brinco cuando Junsu abrió y asomó la cabeza.

-Hyung, ¿quieres ver una película?

Respuesta: un gruñido.

-Anda, últimamente nada más te la pasas aquí encerrado. Mira, traje kimchi ramen -dijo animado enseñándole un enorme tazón.

-Pasa.

Junsu sonrió visiblemente contento ante su logro y se metió, cerrando al puerta tras de sí.

Yunho se levantó con pesadez. Sentía el cuerpo dormido, lento. No podía aclarar su mente al haber sido sacado tan súbitamente del pozo oscuro donde había dormido.

Mientras, Junsu se encargaba de poner la película, acomodaba montones de cojines en el sillón y abría los palitos.

-¿Estás bien?

Yunho asintió automáticamente. Aunque hubiera querido, su lengua no hubiera podido articular una respuesta completa. Tenía la dolorosa sensación de haber dormido enterrado debajo de la casa. No podía recordar el sueño, pero le había dejado un cosquilleo y una crepitante inquietud.

-Toma.

Junsu le extendió un par de palillos y dejó correr la película cuando Yunho al fin se sentó a su lado.

A pesar de que había estado tratando de evitar a la gente en esos días, le placía que él estuviera ahí a su lado.

Primero vio la película con interés, pero poco a poco éste fue desvaneciéndose. La pesadez de su cabeza no le permitía concentrarse, lo perseguía el ente de un sueño olvidado. En la bruma de ese espejo de vapor los colores se avivaban: un rostro colorado, un pecho palpado, dos muslos de canela extendidos, firmes, punzando de egoísta pasión, una exhalación de aire entre dientes. Los fragmentos del espejo roto en remolino, tocaban las orillas de su cuerpo, hendiéndolas. Lo quiso desviar. Se inclinó y cubrió sus ojos.

-¿Estás bien?

La voz de Junsu hizo resbalar su mano y encontró su mirada sosegada, cómoda. Sólo lo dejó salir.

-¿Nunca te ha pasado que tienes algo en la cabeza que se repite una y otra vez y no te lo puedes quitar?

Junsu esbozó una pequeña sonrisa.

-¿Cómo cuando traes pegada una canción? -Yunho asintió-. Pues, cuando eso me pasa, oigo muchas veces la canción, hasta satisfacer mi deseo de escucharla.

Una, dos, tres gotas cayeron frescas en su mente.

-¿Escucharla, eh?

No lo pudo explicar, pero su respuesta lo hizo sonreír.

-Sí, por más molesta que sea se me quita -enunció y siguió comiendo.

Yunho le acarició la cabeza, pero el gesto fue tan repentino que, sorprendido, soltó el agarre de los palillos y el de abajo cayó en la alfombra.

-Ash, no… A ver, préstame los tuyos.

-¿Estás loco? -dijo riéndose.

-Ándale, ahorita te los doy.

-No. ¿Por qué no bajas por otros? -se burló poniendo los palitos por encima de su cabeza.

Junsu se lanzó sobre él apoyándose en su muslo para tratar de alcanzarlos.

-Para empezar fue tu culpa, tú deberías ir, pero sólo te estoy pidiendo que me prestes los tuyos.

Se inclinaba cada vez más sobre él para tomarlos. La vista de su cuello blanco y flexible era plena. Tenía puesta una playera negra con cuello rojo y amplio que se fue recorriendo hasta que la tersa piel de su pecho quedó al descubierto también.

Ante la juguetona insistencia de Junsu, Yunho tomó impulso.

-¡Ya te dije que no! -dijo subiendo la voz y yéndosele encima. El otro se dejó caer de la sorpresa y comenzó a reírse como loco cuando Yunho metió las manos en su playera para hacerle cosquillas. La suave piel temblaba bajo sus yemas y la voz se deshacía estruendosamente en sus oídos.

Junsu comenzó a forcejear, no le quedaba claro si para zafarse o para hacerle cosquillas a él también, pero no podía permitirlo. Dejó su posición inestable, se sentó en la cadera del otro para que dejara de retorcerse y lo tomó por las muñecas.

-¿Todavía quieres mis palillos? -le preguntó con fingida seriedad, señalando con la cabeza los trozos de madera que habían salido volando y que ahora estaban tirados del otro lado de la mesa. Junsu volteó con esfuerzo, presionando con el hueso de la cadera la ingle, inquietándolo un poco. Al verlos ahí solamente se rió-. ¿Y te ríes de lo que hiciste, infame? Ahora yo tampoco puedo comer. Tendrás que ir por más.

-No, te toca a ti. Yo subí todo en primer lugar.

Yunho lo miró con incredulidad (sin dejar de reírse).

-¿Qué dices? ¿Acaso quieres morir?

Le soltó las muñecas para atacarlo de nuevo, pero con un movimiento rápido Junsu lo hizo rodar hacia el suelo y se puso encima esta vez.

-Sólo por eso el ramen será todo mío -amenazó agarrando un cojín y poniéndoselo a Yunho en la cara. Éste tanteó en el sillón, tomo otro cojín y trató de darle en la cabeza pero, al no poder ver, le pegó con la base de la mano.

-¡Auch! -aulló el herido quitándose.

Libre, Yunho se levantó en seguida.

-Perdona, es que no vi -abrazó a Junsu y le sobó la cabeza con cariño. Éste se dejó hacer dócilmente-. Bueno, ya, mejor vamos los dos.

~ o ~

Las sábanas se revolvían con violencia y el cuerpo caía sobre el colchón cada cierto tiempo; el calor lo abrasaba, el frío del otoño no era suficiente para apaciguarlo. Se revolcaba inquieto en un sueño medio consciente, se detenía un momento para que pudiera sentir su cuerpo y se girara, y en seguida continuaba como si no hubiese sido interrumpido en lo absoluto. El deseo de despertarse y luego de volver a dormir se concatenaban en pasos de lumbre que le escoriaban.

Trazos de vitral enterrándose en sus ojos, hiriendo su respiración pesada; jirones de ropa rasgándose; carne morena repentinamente bajo sus manos; el peso de su propio cuerpo apoyado en el centro de otro.

Volvió a su recámara, pensando en prender el aire acondicionado pero el vaho cálido de aquel debajo suyo lo hizo sumergirse de nuevo.

Paredes negras cubiertas de cruces, piso astillado de luces tornasoles, el aire rociado de una respiración jadeante, ajena a la suya, suplicante.

Un haz de fuego que provenía del centro de su vientre se unía al del otro con una profunda punzada.

La súplica solitaria, reflejo de sus deseos, se elevaba hacia el fondo y llena de gloria se impregnaba en el altar.

Las fibras de la colcha raspaban su piel sudorosa. Las apartó y cambió de posición.

El canto lo llamó a probar el vino. Se inclinó ante la ofrenda y ungió sus labios con ese elixir prohibido. Copa tibia, trémula de besos y caricias, estigmas que se dibujaban entre sus ingles. La sangre hirviente latiendo al compás de la otra maraña de venas que se restregaban contra su enhiesto deseo. Las manos ofrecidas trepando por su espalda, tejiendo sonoras guirnaldas de lapislázuli, desgarrándole la espalda en su frenesí de pétalos envenenados.

Habiendo gustado el vino se apartó para probar el pan servido en una suave línea, pan de salvado cuya cata vino acompañada de unciones de voz bendita.

Degustado, el libamen se levantó contra él y reclamó su cuerpo, cambiando bruscamente sus posiciones. Ahora él yacía tendido en el suelo con el peso del otro clavándose en su cadera con un vaivén penetrante.

El tacto de la ropa era insoportable, lo ahogaba. Entre una pegajosa somnolencia se deshizo de su playera y la echó lejos junto con su ropa interior. Después, irritado al ver el estado de su despertar, se levantó al baño a limpiar los sueños adheridos en su abdomen y en sus muslos.

Asomó su pensamiento al pozo de lo que había soñado. Se estremeció al contemplar en el fondo el tembloroso rostro de Changmin entre las ondas.

~ o ~

Después de bañarse bajó a cenar con los demás.

Jaejoong todavía estaba cocinando, su ayudante de la noche era Yoochun; Changmin y Junsu estaban sentados en la barra esperando; el primero estaba leyendo algo y el segundo hablaba con los otros.

-Yo pienso que deberíamos ir a Kenkorando, hay muchas cosas para hacer ahí.

- A mí me parece bien -lo apoyó Jaejoong.

-También podríamos ir a unas aguas termales, así saldríamos de la ciudad, nos hace falta… Además, estar en el agua caliente mientras sientes el aire frío en la cara, después un masaje, comer y beber mucho… - comentó Yoochun con emoción.

- ¿Qué vamos a cenar hoy? -le preguntó a Jaejoong, asomándose a la estufa.

- Algo ligero: katsudon.

- Ah, comida japonesa -dijo algo decepcionado.

- Si quieres te puedo hacer otra cosa.

-No, está bien.

- Niño consentido -bromeó Yoochun.

-¿Tú que prefieres Yunho, ir a un balneario aquí o a unos termales fuera? -le cuestionó Jaejoong.

- Yo creo que deberíamos aprovechar y salir.

Junsu bajó la vista y apretó los labios.

-¿Y tú que dices, Changmin?

- A mí me da igual -dijo sin dejar de ver su libro.

-Vamos dos y dos. Te toca decidir -sentenció Yoochun.

Changmin se detuvo y alzó la mirada. Traía puestos sus lentes, los cuales le daban un cariz distinto a su rostro. Los cristales brillaron levemente cuando inclinó la cabeza. El pecho de Yunho se tensó cuando Max comenzó a acariciar la superficie de la barra toscamente mientras reflexionaba. Esas yemas cambiaron la madera por piel un instante y las huellas electrizaron su cuerpo.

-Pues, salgamos, como dijo Yunho.

Su nombre pronunciado en ese tono, por esa persona, le secó la boca.

Junsu entrecerró los ojos y su boca se redondeó haciendo un mohín. Changmin simplemente levantó las comisuras de los labios.

Para él fue un gesto suave. Se fijó en que sólo las esquinas se habían movido, el centro de sus labios había permanecido intacto, parecían líneas de granada jugosa; lo habían parecido aún cuando la boca estaba henchida y entreabierta, velada por vapor. Cerró los ojos casi dolorosamente. No podía deshacerse de esa imagen maldita. Inconscientemente dejó caer su mano sobre la mesa. El ruido atrajo la atención de todos, para su incomodidad. Sintió especialmente una clavarse en su nuca descubierta mientras salía hacia su habitación.

-¿Qué, no vas a cenar? -le preguntó Jaejoong con aspereza, pero la respuesta se estancó y sólo negó con la cabeza.

¿Por qué el escuchar su nombre con esa voz lo había cohibido? ¿Por qué había recordado aquello?, y peor aún, ¿por qué dejaba que le afectara? ¿Por qué después de haber guardado tanta distancia, Changmin había pronunciado su nombre sin que la oración lo ameritara?

Escuchó apenas que murmuraban en la cocina, pero no logró entender. Al menos le alivió el no percibir la voz de Changmin…

“¿Por qué? ¿Acaso es importante lo que pueda decir?” -pensó.

-Me estoy volviendo loco -farfulló con amargura.

Las escaleras se le hicieron demasiado largas. Quería llegar a su recámara y encerrarse lo más pronto posible para estar lejos del barullo y de los chismes de sus compañeros… para estar lejos de él. Es que no podía soportar estar cerca.

Cerró la puerta tras de sí y se recargó en ella con pesadez. Apenas había caído en el detalle de que pasado mañana irían todos a bañarse y eso implicaba, naturalmente, que lo vería desnudo otra vez. Estaba seguro de que después de lo de la regadera y de todas las cosas que habían estado pasando por su cabeza no volvería a verlo de la misma manera. Y no sólo eso, Changmin también lo vería a él. ¡Y si su tambaleante deseo se manifestara… y si él lo descubriera?

Turbado, se echó sobre cama.

~ o ~

Se encontró de pronto con Changmin, quien estaba hundido hasta el pecho en el onzen, con la cara al cielo y los ojos cerrados. Pensó un momento en entrar a la habitación antes de que el otro reaccionara pero fue muy tarde, inminentemente se encontró con él: los dos solos, desnudos…

Yunho no había podido disimular su sorpresa, incluso había sentido nítidamente cómo sus ojos se abrían y su cuerpo se tensaba. Changmin también pareció impresionarse, su boca se había entreabierto y movido como si una pregunta se hubiera trabado en su perplejidad; lo había mirado un momento y había bajado luego la vista, sus ojos vacilaban en el suelo.

Se repuso de repente. No podía retroceder, sería cobarde y, además, demasiado obvio.

Respiró lento, tratando de que su aliento no fuera audible. Sonrió queriendo parecer tranquilo y se metió al agua, a su lado. El otro levantó la mirada, encarándolo, y un intenso cosquilleo recorrió su cuerpo.



Continuará...

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Juego de niños cap 1

Siempre toca antes de entrar


-¡Changmin!... ¡Changmin!

Entró. No estaba a la vista. Las sábanas de su cama estaban revueltas y había unas revistas en el suelo así que no podía haberse ido, nunca dejaba desordenado.

Se asomó al balcón pero no encontró más que hojas de fuego arremolinadas en el piso y la seca luz del sol de otoño. La vista era muy buena desde esa recámara, le hubiera gustado despertar un día con el espejismo de ese otoño cálido cayendo sobre el edredón, coloreándole las manos con su fría luminosidad, voltear hacia la ventana enmarcada de hojas de maple y contemplar los últimos rastros de azul en el cielo antes de que el invierno lo congelara.

Después del ruido de la puerta al cerrarla escuchó otro que provenía del baño: un leve grito ahogado… quizá.

Atravesó la puerta. La cortina de vapor se estrelló abruptamente contra su cara, era tan espesa que no alcanzaba a ver nada, y el agua caía con tal fuerza que el rozar de sus chanclas ni él mismo lo percibía. Pensó en llamarlo, pero la voz del otro cortó la suya propia y penetró en su sangre con un leve cosquilleo. Preocupado, se apresuró a abrir el cancel.

-¿Estás bie…? -comenzó a decir, pero el aire le faltó de repente ante lo que vio: Changmin estaba sentado en el piso, con la cabeza hacia atrás y la bermeja boca entreabierta. Tenía una mano en el pecho, recorriéndolo, deteniéndose a acariciar las rosas que se abrían entre la arena, y la otra deslizándose entre sus piernas con un ritmo lento pero firme, devanando su voz en suaves súplicas: gozaba de su propio cuerpo cubierto de carmines.

-Yunho… -alcanzó a decir Changmin con voz leve al verse descubierto, mientras sus ojos se abrían empañados de vergüenza.

El mayor se quedó atónito, observando a su compañero de arriba a abajo. La calidez del vapor se adhirió a sus mejillas con una dolorosa turbulencia; le arrancó el aliento ese rayo de pudor que destellaba entre las gotas de agua hirviendo.

Un momento después reaccionó al fin y se giró para salir a toda prisa de ahí sin decir una palabra. No era que nunca lo hubiera visto desnudo pero… esta vez había sentido algo, ese algo inquietante que aún circulaba por sus venas y que buscaba aprisionar poniéndose la mano sobre la boca.

Sin ser completamente consciente llegó a su cuarto. Cerró la puerta y se sentó en la cama. Sostuvo su cabeza entre las manos tratando de no pensar. Sólo había sido un accidente. Ya lo había visto antes en la regadera… aunque esta vez no estaba bañándose exactamente. Un tibio abanico se desplegó en sus mejillas. Inhaló. De todas formas tendría que bajar y fingir que no había visto nada. Exhaló con pesadumbre.


~ o ~


-¿Va a bajar a comer ya? -le preguntó Jaejoong desde la cocina.

-¿Qué?

-¿No habías ido a buscar a Chang…?

-Ajá… -atajó con brusquedad.

Jaejoong lo miró molesto y le sacó la lengua cuando se volteó.

Al poco rato Changmin también bajó a comer. Se sentó tranquilo, como siempre, y no pronunció palabra. Resultaba obvio que evitaba mirarlo, se concentraba solamente en su comida y de vez en cuando volteaba a ver a quien estuviera hablando.

- El miércoles vamos a tener libre, ¿no? ¿Por qué no vamos al ofuro o algo para relajarnos? Nos hace falta -sugirió Yoochun de repente.

-Podemos ir a Kenkorando, hace tiempo que tengo ganas de ir; dicen que hay muchas cosas -le siguió Junsu.

-Con que haya aguas termales yo voy -afirmó Jae enseguida.

-¿Y ustedes? -les inquirió Junsu.

Sus miradas se cruzaron un segundo, pero Changmin bajó inmediatamente la cabeza con un gesto frío.

-Iré -dijo Yunho sin pensar, esa conversación tenía que verse lo más natural posible.

-Yo también -tono llano.


~ o ~


Sentado en el diván de su habitación veía cómo flotaban en el cielo azul intenso despedazadas nubes color púrpura. La luz estaba apagada como en los últimos días, pues estaba sumido en un abrumador estado tal que la vista de piel descubierta lo sacaba de sí, incluso la propia, debido a un curioso paralelismo que encontraba entre la suya y la del Changmin que había visto aquella vez.

Naturalmente, con el paso de los días se había ido restableciendo la comunicación poco a poco, sin embargo seguían evitando quedarse a solas o entablar una conversación sólo ellos dos. Y eso era por afuera, pero dentro de él era aún peor: de repente se encontraba a sí mismo soslayando un pedazo de piel descubierta, captando jadeos en los ensayos, removiendo cabellos con un viento inexistente, deteniéndose en una fuente de palabras y en su resonancia embriagante, que llamaban continuamente a esa estampa que lo atormentaba.

Su corazón se aceleró un poco al recordar de nuevo la escena. Nunca había visto una vulnerabilidad así impresa en esa cara: aquel Changmin estaba completamente entregado, con un halo de inocencia mezclándose con sus rasgos sensuales, su belleza emborronada por vahos tenues. Y además, honestamente, la dimensión de lo que sostenía entre sus manos lo había dejado anonadado.

¡No! ¡Cómo podía pensar en eso! Respiró hondo. Pero el interior de su cuerpo seguía reverberando con una imagen contenida que lo arañaba con garras de lumbre y lo hacía sentir culpable. Jamás había pensado en él de esa manera, ¿por qué ahora no podía dejar de recordarlo y estremecerse?

Esos ojos vidriosos, intensos, la piel tersa temblando, la voz tibia, voluptuosa, deshaciéndose entre su racimo de lustrosas cerezas y el fruto de su deseo arrastrado por olas diminutas. Todo aquello estalló en una indeseable calidez que se extendió como mercurio, haciendo su cuerpo pesado. Dolía tratar de controlarlo. Rendido, quiso exhalar esa pesadez con voz ahogada entre la solitaria oscuridad pero, ¿y si él entraba y lo descubría también?


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Juego de niños

Título: Juego de niños
Autor: xochiquetzal
Pareja: HoMin
Género: Lemon
Estado: Proceso

Capítulos

Capitulo I
Capitulo II
Capitulo III
Capitulo Interludio
Capitulo IV
Capitulo V




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miércoles, 16 de junio de 2010

Cosas que decir...


Tengo algunas cosillas que decir:

1º Como se habran dado cuenta algunas personas ya no actualizo de forma diaria. De ahora en adelante actualizare por regla los Lunes-Jueves y Sabado. Si en los otros dias que no me toca actualizar y lo hago, sientance happy jejejeje


2º Recuerden que yo no soy la autora de la mayoria de los fics (por no decir todos) ni la que hace los fanarts. Este blog es como una especie de recopilacion de cosillas sexyes y kawaii que hacen las fans sobre Changmin.


3º Todas las autoras aqui me han dado la autorizacion de colgar sus fics. Lamenbtablemente cuando se trata de fics en ingles que estoy dispuesta a traducir sola, las autoras estas¬¬ no me dejan porque segun ellas yo puedría alterar su fic... Y yo digo una cosa...si quiero traducir un fic del ingles al español es PORQUE ME GUSTO Y ME INTERECE POR LA HISTORIA!! ¿para que leches voy a querer cambiar algo/alterar algo? o.ó no.... si es que a veces esta gente va de artista y para pensar sobre cosas obvias no usan su cerebro¬¬
Pero por otro lado las entiendo hasta cierto punto...Pero como digo no me interesa robar fics ni aclamarlos como mio, odio mentir para esas cosas, el que tiene talento lo tiene y es malo mentir sobre estas cosas.

4º Hay cientos de fics en ingles, el asunto es...si los traduzco sin que me den permiso, uds. que haran? me acusaran? me agradeceran? prefieren quedarse con las ganas de no leerlo? que puedo hacer? COMENTEN AL RESPECTO porque yo no movere ningun dedo hasta saber las opiniones de uds.
^^

Se despide un año mas vieja, quien les sirve
Min-ah

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lunes, 7 de junio de 2010

Cortesía de la casa ~~II~~




..::Cafetería Sweet Delice::..
~~II~~



-Muy bien hyung ya está todo listo…- murmuro Minho.

-El horno está listo también…-

Y comenzó a mezclar el azúcar y la harina, bajo la atenta mirada del mayor, sin mencionar que su hyung estaba extraño, demasiado tentador sería la palabra adecuada para describirlo, decidido a crear una atmosfera más cómoda levanto el rostro con una amplia sonrisa dejando de mezclar un momento, cualquier cosa que fuese a hacer se le olvido, pues chang lo miraba con una sonrisa linda e infantil recargando su rostro sobre sus palmas como si fuese la cosa más interesante del planeta.


-¿qué…que pasa hyung…?-

-nada…-murmuro ampliando la sonrisa, y azorado minho volvió a su mezcla sumiéndose en sus nerviosos pensamientos, changmin se encamino hacia minho rodeando la barra desde donde había estado observando, más les valía a los estúpidos de sus hyungs que esto funcionara, o los patearía hasta que sus propias piernas fueran las que sangraran, minho vertió sobre la mezcla un par de huevos, y hundió las manos entre la harina y el líquido, respingo avergonzado cuando sintió todo el masculino (y musculoso *O*) cuerpo de su hyung pegarse un poco a él, mientras las fuertes manos tomaron las propias hundiéndose también entre la mezcla.

-Supongo que ya es hora de poner de mi parte si no nunca voy a poder hacerlo…-murmuro el moreno sonriendo, intentando no invadir de más el espacio de su dongsaeng, Minho asintió concentrándose en la mezcla mientras poco a poco el rostro se le coloreo súbitamente y se atraganto con su propia saliva, changmin dirigía los movimientos de sus manos empezando a formar una masa fría y pegajosa, sus dedos se entrelazaron mientras los movimientos eran más precisos y seguros, la masa se fue despegando poco a poco de su piel hasta que formaron una sustancia más estable, aun desconcertado por el calor que emanaba de su cuerpo y ese aroma que comenzaba a marearlo, muy sutilmente alejo una de sus manos de las de changmin, pues una vez lista la masa se había dedicado a jugar y a acariciar su piel mientras sentía que cada vez el aire y la movilidad iban disminuyendo, una semana esperando verlo aparecer para aclarar las cosas y… y cuando lo tiene enfrente tartamudea como idiota y se avergüenza como niña, aunque por dios quien lo manda a ser tan caballeroso, y más aún a regalarle objetos altamente a vergonzantes y dulces, dejando de lado su nueva apariencia, que estaba seguro haría babear hasta a key.

Con su mano libre se acerco de nueva cuenta hacia el traste con harina y changmin se dijo ahora o nunca, tomo su mano antes de que llegara a su destino y la hundió en el refractario con crema batida, la frialdad de la sustancia lo hizo temblar y quedo atrapado entre el cuerpo del mayor y la mesa de madera, un ligerísimo gemido escapo de sus labios, giro su rostro como en cámara lenta y los ansiosos labios del mayor sorpresivamente tomaron los suyos, cerró los ojos y correspondió el gesto con dulzura dejando que la saliva se mezclase y que el pulso errático de su respiración se relajase, escuchando el chocar de la crema cuando sus manos se entrelazaron, la extremidad de min que se había mantenido quieta acaricio y presiono con fuerza las caderas de minho encerrándolo aun más contra su cuerpo y esa mesa de madera, soltó sus labios con un suave y sensual mordisco que hizo temblar cada parte de sus cuerpos, Min chan mantenía los ojos cerrados y se aferraba con fuerza a la mesa de madera, estaba seguro que la mano de changmin estaba a punto de ponerse morada de tan fuerte que la sujetaba.

Chang observaba admirado el estado en el que había dejado al menor ni si quiera estaba respirando y eso realmente lo preocupo.

-Mif!!-antes de siquiera terminar su oración los labios del menor lo asaltaron con temor recubierto en dulzura, sus labios temblorosos acariciaban los propios con una nítida pero pasional vergüenza, que lo hacía sentir menos nervioso y vulnerable concentrándose precisamente en eliminar esas sensaciones en su prisionero dongsaeng, sin notarlo la mano embarrada de crema se fue deslizando por el brazo de minho, ocasionándole placenteros escalofríos que le erizaban todo el vello del cuerpo, respingo asustado apartándose del beso cuando esa inquieta mano estaba sobre su estomago alzando su camiseta y ensuciándolo con la pegajosa y blanquecina crema, se impulso hacia atrás intentando empujar a max en el proceso, fallando miserablemente y viéndose acorralado de forma vergonzosa, terminando con el rostro sobre la mesa de madera, se mordió los labios intentando reprimir cualquier sonido mientras la caricia del mayor termino de alzar su ropa, termino de ensuciar su torso y termino por arrancarle un ruidoso gemido cuando presiono indeciso uno de los suaves y rosados pezones del menor.

Changmin se inclino sobre el cuerpo caliente de Minho y deposito un suave beso en su nuca, al momento en que sus manos se paseaban por las caderas y las costillas regalando fieras y candentes caricias, que le provocaban casi dolorosos espasmos obligándolo a menearse suavemente hacia atrás y hacia adelante rozando su trasero con las caderas de su hyung.

-Chang…changminie…-murmuro en un gemido inconsciente impulsándose un poco más hacia atrás, de alguna forma su cerebro no respondía como él quería, y solo podía sentir las caricias multiplicándose cada vez más logrando llevarlo casi a un colapso insipiente…


… a punto de derretirse…


Y de un momento a otro yacía sentado sobre la mesa con la camisa levantada, con una pierna sujeta por changmin elevándola un poco mientras la otra se aferraba con fuerza a las caderas del mayor, sus manos aferrándose con ansia al cuello y esa mano torturando el botón de su pantalón abriéndolo con rapidez, tironeando y buscando así mismo bajar el ziper.

Con la mirada cristalizada se separo del beso y observo detenidamente a Changmin, su expresión delataba su estado y la situación en la que ambos se habían envuelto de un momento a otro, minie le sonrió pícaro, regalándole un suave roce de labios y después se hundió en el sudoroso cuello que sabía a esencia de vainilla, Minho se arqueo un poco y se acomodo mejor sobre la mesa ambas manos se apoyaron en la misma e hicieron a un lado cualquier objeto que pudiera ser peligroso, su mano choco nuevamente con el refractario que contenía la crema batida y esta se derramo muy cerca de ellos.

-...ahm…-gimió ansioso cuando una mordida ataco sus duros pezones, la ardorosa lengua se deslizo por el pecho mientras aprisionaba entre sus labios una diminuta porción de piel cada tanto, sin darse cuenta el menor estaba recostado sobre la mesa con una pierna flexionada, y lo azucarado de la mezcla se impregnaba con facilidad a sus papilas, era más rico que cualquier pastel, porque era el sabor de Minho, la dulzura de sus propias creaciones, la que se iba ahora entre sus labios, beso con cuidado la piel cerca del ombligo y lo escucho suspirar con el rostro todo colorado batiéndose aun más de esa blanquecina mezcla que lo estaba sugestionando de una forma impensable, porque era aun más necesario que el pastel de frambuesa que termino de enamorarlo del dulce niño que estaba ahora entre sus brazos.

Si bien todo era medio planeado y medio espontaneo la imagen frente a sus ojos era más erótica que los 30GB de porno que tenía en su PC y que pronto remplazaría por fotografías de Minho, con la camiseta atorada entre sus manos sobre su cabeza y esta misma cubriéndole los ojos, la boca semi abierta jadeando queda y avergonzadamente su nombre y esa maldita crema que no tardo en esparcir sobre los pectorales y el tórax marcando con rudeza a un lado de los pezones, mordiendo el ombligo, raspando la piel de las caderas…

-¡¡ah!! ¡¡HYUNG!!!!-grito cuando se vio despojado de sus pantalones y ropa interior, sacándose completamente la camiseta enredándose unos minutos con ella sobre la cabeza, revolviéndose el cabello y haciendo una linda mueca como si estuviese a punto de llorar de vergüenza, y changmin rió con ternura como un lindo caballero, se acomodo entre sus piernas y se posiciono sobre él tomándole el rostro y besándole los labios con cuidado haciéndolo tragar una frambuesa mientras sus lenguas se acariciaban con ternura esparciendo la dulce acides de la fruta por todo el lugar.

Y el beso se hizo largo, necesario y asfixiante, las manos de changminie se aferraron al trasero y frotaron con delicadeza la entrada del moreno, quien correspondió separándose del beso arqueándose de forma explosiva sintiendo su erección endurecer más y empezar a humedecerse, mientras el propio sudor de sus cuerpos y lo pegajoso de su piel hicieran un ruido curioso y excitante cuando con vergüenza y timidez levanto el suéter negro de changmin dejando al descubierto todo su torso y su fuerte espalda, temblando sin quererlo realmente cuando la dureza de los pectorales y la firmeza de los bíceps se pegaron a él sin dejar de repartir suaves besos a su cuello, parando unos instantes para sacarle el cálido suéter que lo hacía verse genial, aunque pensando en su situación actual prefería verlo sin ropa, y se sonrojo furiosamente cuando la humedad se apodero de su vientre, los labios de changmin repartían mordiscos deliciosos y lamidas lujuriosas a la zona, besando cada tanto el endurecido y palpitante miembro desesperando notablemente a Minho, quien levanto un poco las caderas embistiendo levemente sobre sus labios, aprovechando el movimiento trago la punta y comenzó a deslizarse por toda la longitud, tomando con fuerza los temblorosos muslos, sintiendo las erráticas caricias que Min chan depositaba sobre su cabello, presionándolo un poco para aumentar las succiones, que empezaban a descender de forma paulatina, con la respiración agitada dejo una notable marca sobre la cara interna de su pierna, y presiono la rosada y temblorosa entrada con dos de sus dedos, que yacían cubiertos de crema dulce.

-AH!!!!!-un grito escapo de sus labios cuando sintió la intima caricia arrebatarle un poco de cordura, y se sujeto con fuerza a la mesa cuando los labios del mayor se perdieron entre sus piernas nuevamente, obligándolo a gemir ruidosamente, sintiendo la lengua acariciar sus paredes internas, y su mano agitar su erección con precisión, un curioso dedo se unió al agasajo y no pudo reprimirse cuando se introdujo de golpe en su interior , todos sus músculos se tensaron y se corrió entre las manos de changmin, ni siquiera pudo gritar cuando la intromisión lo hizo temblar completamente, changmin retiro con cuidado ese digito del interior de Minho, llevándose a los labios los residuos de su esfuerzo, sonriéndole al agitado moreno, haciéndole saber que era delicioso, la hipersensibilidad lo hacía estremecer con esas simples acciones de su hyung, mientras sentía el sudor correr por todo su cuerpo, y el semen escurrir hacia su entrada, la cual se contraía con intensidad…

En un arrebatador impulso, jaló a Changmin de nueva cuenta contra su cuerpo, sacándole una sonrisa satisfecha aun en medio del beso, le hubiera hecho caso a Yunho, por alguna extraña razón el ya lo sospechaba, Changmin deslizo sus manos por toda la espalda y lo afianzo hacia sí, del trasero, se levanto con él en brazos y corrió apresurado a su habitación, dejándose caer con fuerza sobre la cama, sacando sonrisas propias y ajenas, tontas y enamoradas, y también algo agitadas, siguieron besándose unos instantes, mientras minho se encargaba de despeinar totalmente a Changmin, y este último intentaba sacarse con rapidez los pantalones.
-Sa..bes…hyung…me gusta la… forma en que hablamos…-murmuro torpemente, pegando su frente a la de minnie, recibiendo un casto besito en la nariz.

-Ya habrá tiempo después…ahora-beso-…solo esfuérzate en relajarte-un beso más largo y profundo dio inicio, no pudiendo evitar jadear con fuerza cuando sintió la desnudes del mayor pegarse a él totalmente, sintiendo los estragos del momento caer volátilmente sobre su miembro, que hormigueo ansioso de más contacto, con demasiada delicadeza changmin deslizo dos de sus dedos por el pasaje del menor, sintiendo perfectamente contra su pierna las contracciones que recibía la endurecida erección de Minho y la tensión del lugar demasiado palpable sobre sus dedos, que comenzó a mover con empalagosa melosidad.

Se levanto un poco, dejando caer a Minho sobre su cama con algo de rudeza, observándolo aferrarse con velocidad a las mantas, abrió un poco las piernas del moreno e introdujo de nueva cuenta sus dedos, sintiendo el lugar demasiado cálido y ansioso, pues palpitaba cada tanto contrayéndose y cerrándose alrededor de sus dedos, Minho mantenía los ojos cerrados, sintiendo esa caricia aumentar los roces, lamió sus labios sintiéndolos dulces, y fue entonces que una bofetada de realidad lo asalto, abrió los ojos algo alterado y medio se sentó con movimientos erráticos y torpes, dejando a min en medio de sus piernas, tocándolo de forma intima y descarada.

Un beso ansioso lo asalto de nueva cuenta, cuando esos dedos dejaron su entrada tranquila, tirándolo de nueva cuenta sobre la cama, la bofetada de realidad quedo un poco relegada, cuando, una de las manos de Minho acarició una de las orejitas de changminie, quién soltó un quejido doloroso, separándose un poco del beso.
-¿Te duele…?-pregunto en un susurro Minho con los ojos semi abiertos.

-Un poco, los hicieron hoy…-respondió sonriéndole de forma graciosa y desigual.
Min chan correspondió la sonrisa, y regalo un dulce besito a la zona enrojecida, dedicándole suaves caricias, cambiando un poco de posición quedando ahora encima de min, beso con cuidado la frente los ojos y los labios, con ese aire mimoso, con el que siempre trato a Changmin, y volvió a besar el oído lastimado, minie sonreía enternecido, en verdad que era lindo su niño adorado, y aumento aun más su alegría al sentirlo morder su cuello, obligándose a jadear fuertemente cuando se sentó repentinamente sobre sus caderas aplastando un poco su hinchada erección.

-¿qué...Ocurre...?-pregunto acomodándolo de las caderas sobre su cuerpo, por alguna razón un pinchazo placentero lo recorrió completamente, al verse debajo de Minhis.

-Hyung…dejaste el horno prendido…-murmuro removiéndose inquieto con las mejillas y la piel al rojo vivo, haciendo amago de levantarse.

-¿qué…?espera…-dijo jalándolo hacia su cuerpo, evitando que se levantara.

-Voy…yo…-

-No… importa hyung…además creo… que moriré de vergüenza…si seguimos…-y se enredo con una sabana desde los hombros, intentando nuevamente levantarse, mientras Changmin lo volvía a jalar con fuerza de una pierna.

-Ya dije…que voy yo…-murmuro con ese tono cero amable, que olvidó no funcionaba con Minho, quien lo ignoro, esquivando su mirada, moviéndose para levantarse cosa que hizo mejor que las veces anteriores, y un último jalón por parte de changmin, lo hizo caer sobre la dura erección del mismo, penetrándose sin nada de delicadeza.
-ahg!!!!!-gimió adolorido recargando sus manos sobre el pecho de minie, con los ojos cerrados y los labios apretados.

-¡¡¡¡Dios!!!!-Gimió sin fuerza, sintiendo la asfixiante sensación de estar dentro de Minho, quien aprisionaba su miembro, mientras este palpitaba ansioso por moverse.

-Minho…-murmuro agitado tomándolo del rostro, obligándolo a abrir los ojos.

-Rela…jate…-murmuro antes de besarlo e incorporarse un poco, ayudándolo a deslizarse con cuidado sobre su miembro, oyéndolo, gemir y suspirar quedamente.

-Creo…que ahora…si voy…a morirme…-murmuro sobre los labios de minie, aferrándose con fuerza a la sabana que lo cubría para después besarlo, deslizo sus manos tras el cuello y se movió ligeramente, arremetiendo contra el torso de min, haciéndolo temblar, y sonrió satisfecho intentando olvidarse del dolor de su entrada, aumentando sus conteneos sobre las caderas de changmin, concentrándose en ese furtivo hormigueo, que se deslizaba por toda su columna, se besaron intensamente cuando, las caderas de Changmin se impulsarón acompañando los movimientos de Minho, rozándose con cuidado, perdiéndose en su burbuja, olvidándose de todo, en uno de sus fortuitos arranques el mayor tiró al moreno de nuevo contra la cama, levantando un poco una de sus piernas y jalándolo con precisión y delicadeza hacia sí, chocando sus caderas, con más amor, que ansia placentera, otorgándole esa sonrisa confiada, provocándole un vuelco en el corazón, obligando a cerrarse poco a poco alrededor del changmineitor (*esta flipando*), escuchando la armonía de sonidos, la compatibilidad de sus respiraciones, y el aturdimiento de sus corazones, porque ahora su piel hablaba por ellos, caricias furtivas y besos necesarios, es lo que compartían y compartirían siempre, porque era la primera vez…que un gusto, o simple admiración iba más allá… porque ahora todo iba más allá de vulgares y simples palabras, porque era desfallecer con un roce, sentirse morir al entregar algo tan especial para ambos, olvidando todos sus conflictos y dudas, sus miedos e irrazonables pensamientos, esperando no separarse nunca…nunca…

Y una última y potente embestida por parte de chang, lo obligo a correrse nuevamente, con una inexplicable explosión de sentidos y sentimientos, siendo seguido por su amante, quien rego toda su esencia, sus promesas y sueños en el interior de su cuerpo, porque ahora ya le pertenecía, todo… todo era suyo…
Un te amo acarició su piel como el viento antes de caer rendido entre los brazos de su sueño, porque ahora dormido o despierto, tenía que abrazarlo…


**********


Hacía algo de frío y tembló, sin ser realmente consciente, aferrándose a ese suéter que era sumamente grande para él y también para el dueño de la prenda, pues le quedaba como vestido, se quedo quieto unos instantes más, hasta que el embriagador aroma de Changmin le inundo todos los poros de la piel, parpadeando nervioso, fue como despertó, obligándose a creer lo que había pasado porque no fue un sueño, sentándose con cuidado sobre una almohada que estaba cerca, no pudiendo ignorar el ligerísimo ardor en el trasero, se aplaco el cabello y busco con la mirada a changmin, encontrándose a su lado a ese adorable y diminuto pudlle que tomo entre sus manos y acarició con tanto amor que el pobre se abría derretido, unos ruidos en la puerta lo hicieron voltear a ver, Minnie venía entrando con unos sándwiches y un par de vasos con leche, comida que preparo después de limpiar su desastre, sus miradas chocaron y recibió una increíble sonrisa, y se sonrojo mucho cuando reparó en el desnudo torso de min y todas las marcas que él no recordaba haber hecho.

Antes de si quiera poder decir algo un beso cariñoso y juguetón le asalto los labios, esa mirada llena de amor lo hizo temblar y para rematar esa pregunta-¿Te duele mucho?-

Un quejido ahogado asusto a changmin, mientras él se enredaba entre las mantas todo avergonzadísimo, cubriéndose completamente.

-¡¡Hey Minho!! ¿Estás bien?, ¡¡¡¡lamento mucho haber sido un bruto!!!!

-¡¡¡¡¡Te juro que la próxima vez, lo haré con más cuidado!!!!!

-¡¡ya se déjame revisarte!!!!!!

Y minho solo sonreía bajo las mantas, su hyung estaba histérico, no era nada grave es solo que era tan increíble.

Changmin comenzó a jalar las mantas con fuerza, mientras gritaba un montón de barbaridades como “no estás muerto ¿verdad?”, o “¿ya te arrepentiste?” o “No me digas que te duele muchisísimo y que por eso ya no me vas a dejar hablarte, ni tocarte y todo lo que termine en arte…” y entonces Minho cedió, antes de que siguiera hablando tonterías y Changmin se fue de bruces al suelo enredado en las mantas, el se deslizó por la orilla de la cama y asomo la cabeza con el muñequito entre sus brazos, mientras changmin se incorporaba de pronto quedando frente a él-¿Estás bien?- Indago Minho dándole un besito tierno, intentando controlar su vergüenza.

-Sip…-asintió eufórico como un niño pequeño dándole otro beso rápido.

-¡Por cierto! ¿Quieres ser mi novio?-

Y minho volvió a enredarse entre las mantas sacándole otra sonrisa enamorada y tierna al chango feoso, quien lo abrazo por la cintura recostándose a su lado.
-¡¡Minho!!-lo llamo con tono infantil, haciendo un puchero que el menor no veía pero imaginaba.

-si quiero…-murmuro de forma ahogada por las mantas, y muy muy quedito.
Changmin soltó una risotada eufórica y se abrazo con más fuerza al cuerpo de su novio, destapándole la cabeza antes de robarle un beso.

Porque de ahora en adelante los besos en la cafetería, y las rabietas de un pelirrojo imbécil, van a ser cortesía de la casa…

Fin!!!





Extra:
-Por cierto min y el horno?-
-Oh eso, ni siquiera lo encendí.


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Cortesía de la casa ~~I~~





..::Cafetería Sweet Delice::..
~~I~~



Un ruidoso suspiro escapo del chico que se encontraba sentado detrás del mostrador de esa cálida reconfortante y cómoda cafetería, su mirada aburrida vagaba por las pocas personas que había en él local, correspondiendo con amabilidad a la adorable ancianita que le dedicaba una sonrisa, por las galletas de avena recién entregadas a su mesa, desviándose nuevamente al reloj en forma de fresa que colgaba sobre la puerta y marcaba justamente las dos de la tarde, se enderezo pues hasta ese instante se había mantenido inclinado sobre el mostrador, regresando de forma repentina su mirada nuevamente hacia la puerta cuando esta se abrió, dejando pasar una ligera ventisca y que la campanita que yacía colgada en la misma sonara audiblemente.

Se incorporo completamente con una sonrisa de satisfacción iluminando su rostro, se miro de reojo en el espejo junto a él, reparando en cada detalle: su cabello, su rostro, dientes, uniforme y en una brillante plaquita que resaltaba “Minho” en letras doradas.

Tomo lápiz y papel y se dirigió a la mesa de su cliente habitual, tímido y puntual, ya que asistía a la cafetería dos o tres veces por semana.

-Buenas tardes ¿Qué se le ofrece?-“una taza de café sin azúcar y una rebanada de pastel de frambuesa…”formulo la orden aún sin escucharlo, que se repetiría en 2 o tres ocasiones más variando a fresa o chocolate, observando al cliente con una sonrisa por demás amable, inclinándose un poco a modo de saludo.

El interrogado lucía unos lentes de marco grueso, una gorra que le cubría toda la frente, un saco de una tela extraña que parecía vieja y un pantalón de vestir oscuro, que definitivamente no combinaba con el saco, ni con los tenis que traía puestos.
-Una taza de café sin azúcar y una rebanada de pastel de frambuesa…-le respondió con una sonrisa agradable, provocando que minho ampliara más su sonrisa al ya tener memorizada la orden del mayor.

-En seguida…- y se dirigió al mostrador para preparar la orden de su cliente favorito, y valía la pena estar ahí toda la bendita semana de una a seis de la tarde, para observar trabajar tan arduamente al moreno en su computadora, que en la parte superior marcaba “changmin”, sobrio y simple, pero que era el nombre de su receptor y por alguna razón, tal vez abducida por alienígenas, le emocionaba saberlo.
-Aquí tiene, ¿No se le ofrece nada más?-indago el menor por reflejo, depositando el pedido con cuidado sobre la mesa.

-No por ahora, muchas gracias…- y le dedico esa sonrisa infantil a la que era imposible negarle algo, o al menos eso pensó Minho, pues esa persona le agradaba por su forma de sonreír.
-Si necesita algo más no dude en llamarme…-hizo otra reverencia y se dirigió a pasos lentos al lugar que venía ocupando desde hace tiempo para terminar de acomodar esas galletas de nuez y cerezas, e iniciar después sus tareas escolares.
La campana sobre la puerta volvió a sonar mientras por ella ingresaban 4 personas, a dos de ellos los conocía sus compañeros de clase y mejores amigos no se le hacía raro que vinieran a la cafetería, puesto que uno de ellos trabajaba con él, pero a los otros dos no los conocía, los recibió con una sonrisa e hizo una reverencia a los desconocidos.

-Hola Minho-

-Jonghyun-ah!!!!! No brinques sobre el mostrador…- lo reprendió Minho limpiando con rapidez el cristal, el regañado solo soltó una sonora carcajada que se apago cuando un moreno de sonrisa simpática y el cabello con rayos de colores, le dio un zape a jong.

-Hola key…-saludo Minho con una sonrisa.

-Hola Min, mira te presento a Shindong y a Nickhun son compañeros de grados superiores, cuando jong les dijo que trabajaba en una cafetería los dos se apuntaron a venir a probar-

-Mucho gusto Choi Minho- hizo una reverencia de nuevo y estiro su mano hacia el cachetón simpático de mirada amable y hacia el pelirrojo curioso.

-Wow tienes muchos postres…- indico Shindog mirando los carteles que colgaban alrededor del lugar girando sobre sus pies.

-Oh!!!!!!Changmin-ah!!!!!-Grito Shindong observando a min casi terminar su pastel, quien volteo a mirarlo con una expresión infantil y brillante, por alguna razón Minho se sonrojo bajo la especuladora mirada del jongkey, mientras este último repasaba como siempre a ese chico, preguntándose qué diablos le vería Minho, vamos que no era feo dejando de lado que se vestía raro, pero nunca hablaba con él.

-Hola hyung…-saludo chang moviendo la mano ligeramente.

-Estás trabajando- afirmo Shindong acercándose a él mientras Changmin se ponía de pie para corresponder al brusco abrazo del grandote, con su plato vacío en mano.
-¿Y qué me recomiendas changmin?-

-Pastel de Frambuesa…- contesto sin siquiera pensarlo, mientras su mirada viajaba con aire distraído por el mostrador donde había una infinidad de ricas galletas.
-Si hyung, tienes que probarlo esa es la especialidad de Minho, ¡solo él hace pastel de frambuesa!-incito bling bling palmeando con fuerza los hombros del mencionado para que se espabilará.

Changmin volteo a ver al agradable mesero que siempre lo atendía con una sonrisa bonita, mientras su propia expresión era un tanto impresionada y curiosa.
-Entonces yo también quiero una rebanada…-interrumpió Nickhun con una gran sonrisa en los labios desviando la atención de Min chan quien comenzó a preparar la orden para el pelirrojo.

-Yo igual!!!Pero que sea una rebanada grande…-imito shindong.

-¿Y tú Changmin?-

-Creo que otra rebanada de pastel de frambuesa…-contesto tomando su lugar después de Shindong, bajo la atenta mirada de key quien reía como una hiena interiormente, instalado en una silla tras el mostrador.

-¿Y cómo haces para que te quede tan rico Minho?-pregunto Nickhun con un pedazo de pastel en la boca.

-Supongo que el toque especial son las frambuesas que se usan como decoración sobre el pan, ya que se marinan en limón con azúcar y eso mantiene un balance entre lo ácido y lo dulce, y después se tiene que flamear con ron, además el jarabe que se extrae de esa mezcla se usa para las malteadas o como acompañamiento para el helado de mantequilla…-respondió con simpleza dándole su rebanada a shindong quien se sentó en la barra aún lado de Nickhun.

-Wow!!!- fue la exclamación de Changmin, que asentía para sí con expresión seria como si lo memorizara.

-¿Changmin no me digas que no sabías?-interrogo Shindong mientras key le daba un café y servía un té para Nickhun, el no trabajaba ahí pero realmente hacía más que el holgazán de jonghyun quien yacía medio dormido sobre una silla.

-eh… nop…-

-Eres un caso, por tu rápida sugerencia debes venir seguido y apuesto a que no sabes ni el nombre de quien te atiende…-le comento riéndose burlonamente de él.
-Sí se!!, se llama Minho ¿Verdad? – le pregunto al moreno quien se sonrojo levemente y asintió con una sonrisa demasiado emocionada.

-Eso no vale!! Porque lo dice la plaquita!!!-le respondió Shindog mirándolo mal mientras cortaba otro pedazo de pastel.

-Bueno que vamos a hacer contigo siempre has sido así…- dijo meneando la cabeza decepcionado (?).

-Bueno el pelirrojo de aquí a lado es Nickhun y ya que no se conocen de manera formal el es Minho, el del cabello colorido es kibum, pero le decimos key, y el holgazán de allá…-dijo apuntando a jonghyun con su tenedor-…se llama jonghyun…-

-Mucho gusto…-dijo haciendo una reverencia para todos los presentes, quienes correspondieron su gesto.

-Entonces ya que Eres mi amigo Minho ¿me enseñas a preparar pastel de frambuesa?-le pregunto con una sonrisa encantadora.

-yo…eh…-La sorpresiva carcajada de shindong hizo que minie frunciera el ceño cortando de mala gana un trozo de pastel.

-¿Al fin aprendiste a cocinar?-

-No, pero puedo anotar la receta y decirle a jaejoong que lo haga, y también supervisar que realice paso a paso todo para que le quede igual de rico que a Minho…-

-Ya decía yo…, por cierto salúdalo y a yunho también…

- si yo les digo… ¿Y bien si me enseñas?-girando a ver a Minho quien curioso observaba la forma en que conversaba con shindong, a simple vista no parecía ser alguien muy hablador.

-Si…creo…-respondió nervioso con una sonrisita en los labios mientras distraídamente terminaba de acomodar las galletas que se habían quedado sobre el mostrador…

Y de repente su turno se fue volando Changmin se quedo conversando con ellos toda la tarde y descubrió muchas cosas de su hyung, como por ejemplo que era mayor por dos años, también era una persona agradable, algo sarcástico cuando hablaba con Shindong de personas que él no conocía, pero fue un buen día, aunque cuando se fueron tuvo que soportar al jongkey en plan fastidiemos-a-minho-porque-es-divertido-, Changmin se despidió de todos alegando que llegaría tarde a un lugar, revolviéndole el cabello con una sonrisa, después de hacerle prometer que le daría la receta del pastel.


**********

-¡¡Hyung con cuidado!! No vayas a romper los huevos…-murmuro Minho observando la rudeza con la que intentaba destapar el embase en el que venían, mientras seguía decorando unas cuantas galletas, definitivamente la cocina no era lo suyo, aunque se supiera los nombres de todas las técnicas y los utensilios, de los ingredientes y todas las posibles consecuencias de descuidar el horno, …no podía abrir el embase de los huevos sin romper al menos uno, era la tercer semana desde que se había convertido en profesor, vamos que él no era muy bueno, pero changmin era demasiado brusco (y bruto) para realizar la simple tarea de separar la yema de la clara , se sonrió algo invadido de ternura arrebatándole el casi destruido cascaron de huevo separando rápidamente la yema en un tazón y la clara en otro botando con una maestría impresionante el cascaron al cesto de basura, sonriéndole al enfurruñado grandote que le hacía un puchero con el seño fruncido.

-Yo podía…-murmuro malhumorado mirando a minho con reproche-No, no es cierto hyung…-respondió acariciándole una mejilla como reflejo al verla llena de harina, y se cubrió la boca ocultando una risita torpe.

Changminie se encogió de hombros e intento separar de nuevo la yema de la clara no la clara de la yema, bueno que diablos al menos en esa pequeña parte aplicaba el orden de los factores no altera el producto, bendita la hora en la que se le había ocurrido ir a la casa de jaejoong a comer algo, olvidando completamente que el animal celoso de su novio iba a estar con él, o sea se Yunho hyung su amigo y vecino, pero aun así no espero encontrárselos gimiendo como animales en celo en medio de la entrada, por dios par de degenerados exhibicionistas.

Y no tan solo tener que lidiar con el trauma que le ocasionaron, jae se enojo y le dijo que no le cocinaría nada por los próximos 2 meses, y entonces he lo ahí, intentando separar esas malditas cosas pegajosas con demasiada concentración para su gusto, bajo la examinadora mirada de su dongsaeng que lucía más brillante últimamente de lo que podía recordar de los últimos 8 meses, y se sonrió la única razón por la que se quedo en esa cafetería la primera vez fue por la bonita sonrisa que le regalara Minho al entregarle un café y un pañuelo, para que se secara un poco el rostro, que la fuerte llovizna se encargo de mojar junto a toda su ropa.

-Minho un banana Split…-murmuro un desganado Key entrando a la cocina repasando de pies a cabeza a Changmin quien miraba entretenido las galletas con caritas de chocolate sobre la mesa, al final desistió de separar las yemas.
-Hola Hyung ¿de dónde sacaste esa camisa?-pregunto con una malintencionada burla ganándose un codazo de Minho.

-Del mismo lugar de donde tú sacaste ese cabello…- respondió sin mirarlo tomando distraídamente una galleta y recargándose sobre el enorme refrigerador, pensando qué diablos había de malo con su camisa era cómoda, pero parecía sacada del armario de un anciano aunque él no hubiera reparado en ese detalle.

-¡¡No te las comas hyung!!-grito el menor pasando por su lado pellizcándole la nariz.
Con una velocidad increíble estaba listo el banana Split decorado con curiosas estrellas de colores que para sorpresa de changmin eran goma de mascar-Toma key y ya deja en paz a mi hyung…-siseo Minho cerrándole la puerta de la cocina en las narices, mientras changmin no pudo evitar reírse con fuerza al ver la cara de pescado que puso key.

-Y tu también hyung concéntrate la cocina es práctica no teoría...-volteo a mirarlo mal, recibiendo una sonrisa encantadora de chang, parecía que eran amigos de toda la vida, como le había dicho el jongkey, es decir, lo conocía de bastante tiempo aunque habían empezado a hablarse hace como un mes, pero por alguna razón la confianza se incremento a pasos agigantados, tal vez eso tenía que ver con el carácter de Changmin y los constantes malintencionados comentarios de key, al parecer lo odiaba por vestirse raro, bueno a él eso no le importaba porque ahora pasaban de dos a tres horas juntos casi toda la semana, bueno pero el complejo de key era la ropa así que sus lógicos pensamientos eran algo así como si lo molesto tal vez empiece a vestirse mejor, aunque de hecho eran bastante ilógicos.

- Bien empecemos…- murmuro riéndose un tanto distraído mientras chang lo veía con una sonrisa burlona sentado al otro lado de la mesa, Minho lo miro sin comprender y Changmin le indico con el dedo el tazón con la mezcla terminada, y no pudo más que reírse y sonrojarse un poquito, eso había pasado como en 3 ocasiones en lugar de enseñarle a changmin se perdía en sus pensamientos y cuando el mayor lo sacaba de sus curiosas divagaciones comúnmente el ya estaba metiendo el pastel al horno.

-Lo siento…-murmuro sacándole la lengua y encogiéndose de hombros, y changmin se volvió a reír meneando la cabeza alegre, su profesor era algo torpe y distraído pero al menos lo dejaba probar de todo antes de que el pastel estuviera listo, no como el hyung mal amigo que lo había castigado.

-Ok, Ok, al menos seré un experto en untar mantequilla a los moldes y sacarles el jugo a las frambuesas antes de flamearlas…-comento casualmente pasándole el molde, de hecho no le molestaba aunque su tono haya sido sarcástico e impertinente, le gustaba observar a Minho cuando este parecía perdido en sus pensamientos, porque así sus movimientos eran más precisos y todo parecía hecho en automático, era divertido estar con ese niño.

Minho metió la mezcla al horno precalentado y regreso a sentarse junto a Changmin quien se estaba comiendo sin recato alguno las frambuesas que había aplastado previamente, y Minho realmente apreciaba que él estuviera ahí, por lo que pudieran pensar era de mucha ayuda en la cocina, su fuerza bruta le facilitaba muchas tareas, como aplastar cosas, abrir frascos enormes, romper el chocolate, hacer mini incendios, bajar cajas de ingredientes que normalmente tardaban como dos horas en llegar a sus manos cuando se lo pedía al holgazán de jonghyun, además probaba cualquier cosa que el hiciera y colocaba esa expresión adorable y feliz, como la de un gato curioso, y aunque no quisiera admitirlo, era interesante sentirse nervioso frente a él, lo hacía temblar interiormente y no era la primera vez que lo sentía, cada vez que cruzaba la puerta de la entrada y sonaba la diminuta campanita, la misma sensación lo invadía, y era raro e inusual, pero él se había vuelto una de sus ilusiones, y maldita sea cada vez era más cursi...

Su cabeza se poso con cuidado e inseguridad sobre el hombro de changmin cerrando los ojos esperando que el pastel no estuviera listo tan pronto…


**********

Su seño se frunció automáticamente ¿Qué diablos estaba pasando en ese lugar y por qué demonios ese pelirrojo con cara y actitud de niño retardado estaba en la cocina, en la silla que le correspondía y con ¡¡SU MINHO!!?

-Buenas hyung- saludo jong pasando por su lado, con un plato lleno de trufas de chocolate y un café sin azúcar, por la forma en la que olía.

Carraspeo intencionalmente llamando la atención de Nickun y Minho, quienes conversaban amenamente – ¡¡hyung!!- grito Minho caminando hasta él, quitándole la extraña gorra color marrón que lo cubría del frío, subiéndole los lentes que resbalaban por el puente de su nariz y desenredando la llamativa bufanda color verde que tenía un montón de ranitas, de extrañas expresiones, y que desentonaba magistralmente con la chamarra de lana y esos espantosos pants oscuros.

-¿Adivina hyung?-

No, no quería, ya lo sospechaba y la respuesta era no.

-Nickun se va a unir a nosotros, aunque él solo quiere hacer un pastel con flan …-

-Buenas tardes Changmin shii…-murmuro el pelirrojo con una gran sonrisa, mientras minho colocaba su ropa en una gaveta bajo la mesa, minie hizo una reverencia y se saco la chamarra colocándola en la gaveta, acomodándose los lentes de nueva cuenta.

-Bueno hyung los ingredientes ya están en la mesa, vamos a empezar, por cierto Nickun shii tienes que batir una docena de huevos con leche condensada y una lata de leche evaporada…-comenzó a darle las indicaciones mientras el raro ese asentía demasiado alegre, changmin tomo su posición a un lado de Minho y comenzó mezclando el azúcar y la harina rompió con mucha precisión 6 huevos y después coloco la leche, mezclo todo bajo la emocionado mirada de Minho quien ignoro olímpicamente a Nickun, era la primera vez que changmin avanzaba con la receta tan rápido, aunque después de 7 semanas era de esperarse, y minie solo estaba analizando los últimos acontecimientos, sus visitas se estaban haciendo menos frecuentes puesto que solo le faltaban unas semanas para terminar su cuarto semestre en la universidad y estaba hasta el tope de trabajo, pero así mismo ese tipo según el jongkey estaba empezando a atosigar a su dongsaeng, la receta ya se la sabía al derecho y al revés pero cuando intentaba hacerlo en casa, el techo simplemente terminaba chamuscado, porque estaba más pendiente recordando la última tarea con la que ayudo a Minho la última vez que hicieron un pastel juntos, de hecho variaban los sabores, fresa, chocolate, de durazno, ¡oh! y esa vez en la que se quedo dormido sobre su hombro y casi se les quema el pastel porque no quería despertarlo, o el último comentario ofensivo de key, y básicamente las veces en las que solo conversaban por horas sin hacer realmente nada, el sentado en la barra y minho siempre encantador tras el mostrador, y bueno cuando se daba cuenta el pastel era una masa dura como roca carbonizada.

-Hyung…-murmuro el más bajo muy cerca de su rostro, haciéndolo retroceder avergonzado, reparando instantáneamente en los brazos del pelirrojo alrededor de su dongsaeng, quien lo observaba con una sonrisa curiosa, y una punzada de celos atravesó su cerebro, malditas ideas raras de yunho y micky, todo era culpa de shindong que apenas los vio en el restaurante fuera de la Uni, empezó a contarles lo enamorado que estaba de Min chan, vamos que él no dijo nada, pero todos malinterpretaron su silencio, y estaba comenzando a replantearse lo que él sentía por Minho, tal vez si le gustaba, pero de lo que estaba seguro es que no le agradaba para nada que ese pelirrojo lo abrazara tanto, eso también eran celos de amigo ¿verdad?

-Perdona, ¿que decían?- indago min cortando el rollo de Nickun percatándose torpemente de que estaban diciéndole algo.

-Que ya tienes la mezcla lista min…-

-Oh, entonces pruébala- Dijo tomando una cucharada de la misma, colocándola sobre los labios de Minho, quien le sonrió algo sonrojado probándola, y la mueca que puso al pasársela descompuso totalmente la expresión de changmin, se movió hacia el fregadero y se enjuago la boca con rapidez.

-Minho ¿tan mal sabe…?-pregunto algo herido en su orgullo al ver la mezcla de Nickun, incluso brillaba comparado a lo que había hecho el.

-No es eso Changmin shii, es solo que… la salaste…- le dijo el pelirrojo quien empezaba a incomodarse al sentirse desplazado e ignorado, pues toda la atención de Minho estaba en changmin.

-Diablos…- murmuro probando la sustancia, torciendo la mueca al comprobar que era cierto.

-¿Estás bien?-dijo dándole unas palmaditas a Minho, quien se enjuagaba la boca con prisas, tan bien que se veía la masa, pensó desilusionado y aliviado, porque eso quería decir que changmin regresaría, porque últimamente no lo había visto mucho y empezaba a extrañarlo y estrujo con nerviosismo el trapo que estaba cerca del fregadero, sonriéndole ligeramente restándole importancia al asunto.

-Hyung pensé que al fin podríamos terminar el pastel…-murmuro en tono dramático tirando la mezcla por el fregadero.

-Nah, lastimosamente vas a soportarme más tiempo…-murmuro pellizcándole las mejillas, ayudándole a secar los trastes que estaba lavando y enjuagando en ese momento.

Y se río con fuerza, empezando a respirar con menos dificultad y se giró, caminando hacia Nickun, mientras Changmin prefirió recargarse en el lavamanos, tomando una bolsa con galletas de chocolate que estaban cerca.

-… ahora solo falta hacer el pan, primero tienes que batir la mantequilla con el azúcar y agregar 3 huevos uno por uno…-murmuro acercándose al horno que previamente había encendido.

-Está bien Minho ¿ya está conectada la batidora?-

-si…-

-Oye hyung ¿ya viste a key?-pregunto sentándose al otro lado de la mesa.

-No por…-

-Lo fastidiaste tanto con su cabello que término por teñirlo de castaño oscuro…-
-Se lo tenía bien merecido…-respondió sentándose a su lado dándole una galleta en la boca, despeinándolo en el proceso.

-¿Y cómo has estado changmin? Últimamente no te he visto mucho por aquí- comento casualmente el pelirrojo atrayendo la atención de la parejita.

-Bien, algo lleno de trabajo, pero nada más… y ¿tú?, últimamente has venido mucho ¿no?-indago algo inconscientemente, embarrando de chantillí la nariz de minho.
-¡¡Sip!!- asintió con una sonrisa brillante e infantil, “Asquerosa…”pensó changmin algo amargado de pronto.

-Es que pronto será el cumpleaños de mi Umma y Minho es lindo y adorable porque se ofreció a ayudarme a preparar el pastel *W*-

-Ahmm…-fue el escueto sonido que dejo libre changmin, mientras Minho se reía avergonzado con las mejillas furiosamente rojas, y la pregunta era ¿por qué diablos se sonrojaba con un comentario tan simple?

-oh ya veo…-respondió con simpleza poniéndose serio de repente.

-Minho esto no se ve bien…-murmuro Nicki mostrándole la mantequilla con el azúcar.
-Pero que dices esta cremosa, ya puedes ir poniéndole los huevos, hubieras visto lo que mi hyung tardo en hacer un pastel de chocolate…-

-¿En verdad?, lucía como todo un experto hace unos instantes, claro de no haber sido por ponerle sal en lugar de azúcar…- y empezaron a reír torpemente, bajo la inestable mirada del chango, en esos momentos agradecía tener tanto autocontrol.
La batidora se encendió nuevamente y Minho comenzó a romper los huevos, agregándolos uno por uno, mientras la mezcla iba tomando forma, y sus dientes machacaban con furia la pobrecita galleta que no tenía la culpa.

-primero pon la harina, si no lo haces con cuidado vamos a terminar todos sucios…-
-oki…-asintió el pelirrojo tomando el recipiente con la harina que minho le ofrecía, acariciando de forma innecesaria la mano del menor, o al menos eso pensaba el observador.

-listo…-

-ahora pon la cocoa…-dijo entregándole otro recipiente, mientras el vaciaba a la mezcla polvo para hornear.

-Ahora ponle la leche, y después una cucharadita de sal…-

-¿Hyung me pasas el molde?-le pregunto a Changmin quien de repente estaba muy sumido en sus pensamientos.

-¿hyung…?-

-¡¡hyung!!- dijo picándole una mejilla.

-Mande…-

-Que si me pasas el molde…- pidió buscando su mirada.

-Ah sí, toma…- Minho se extraño un poco y se le quedo mirando algo preocupado, bajo la observadora mirada de Nickun, quien suspiro frustrado, de nuevo lo ignoraba, e hizo un puchero inconsciente, concentrándose en seguir batiendo lo que sería el pastel para su mami.

Tomo el frasco de la cajeta e intento abrirlo, pero estaba pegado, tomo un trapo y lo volvió a girar, casi cayéndosele, estúpidos frascos siempre era lo mismo y frunció las cejas, y los labios, dándole nos cuantos golpes a la tapa con una cuchara.
Changmin ladeo el rostro cuando vio a su dongsaeng forcejear con un frasco, y se rio de él, siempre era lo mismo. Se lo arrebato de las manos y en un dos por tres ya estaba abierto.

-¿Por qué no lo hiciste antes ah? – reprocho el moreno haciendo un puchero y lanzándole un trapo con fuerza.

-Pensé que a estas alturas podrías hacerlo solo…-respondió quitándose el trapo de la cara riéndose de la mueca enfurruñada del menor, su actitud era bastante extraña, la primera vez que lo vio, no pensó tener que lidiar con uno de sus berrinches, si porque era serio y maduro, pero también era un niño, al que había estado mimando demasiado, porque simple y sencillamente era especial…

Entonces lo vio vaciar la cajeta al molde esparciéndola por todos lados y después hacer lo mismo con lo que sería el flan mientras Nickun se peleaba con las aspas de la batidora, llamando la atención de Minho.

-hey Nickun shii con cuidado…-menciono arrebatándole las aspas para con una palita retirar el exceso de masa de los bordes del refractario, ahora era más sencillo pues la pasta había quedado toda aguada después de ponerle la leche.

Sobre la palita comenzó a vaciar la mezcla del pastel en el molde sin salpicar hacia ningún lado, y una vez listo corrió de prisa hacia el horno, metiéndolo rápidamente, cerrando la puerta con un ligero empujón, volteando a mirarlos satisfecho.

-Listo, ahora vuelvo necesito unas cuantas cosas para decorar el pastel…-Changmin volvió a sonreír como idiota, según el adorable Nicki, viéndolo recargarse sobre la mesa metiéndole el dedo al merengue y comiéndose unas cuantas nueces que estaban cerca.

-Debe gustarte mucho ¿no?-pregunto el pelirrojo sin esa pizca de inocencia con la que usualmente se dirigía a todo el mundo.

Changmin se enderezo al escuchar tan descarada pregunta con ese tono impertinente.

-Y eso a ti te molestaría ¿no es verdad?-

-Bingo!!-contesto sonriéndole descarado.

-De hecho me gusta la atención, sin mencionar que Minho es extrañamente adorable, aunque el jongkey ha sabido mantenerme a raya…-

La quijada de minnie estaba tensa y una de sus manos presionaba con mucha fuerza las nueces que había tomado anteriormente moliéndolas sin compasión.

-…Así que sencillamente es uno más de tus juegos, pero que sepas que a mis amigos se protegerlos, así que si el jongkey ha sabido mantenerte a raya solo con amenazas que sepas que yo no soy tan benevolente, y la cortesía con los mocosos berrinchudos tampoco es mi fuerte…-termino su frase con una escalofriante sonrisa infantil matizada con una mirada amenazante y posesiva, indicándole que no le gustaban los intrusos.

-Pues ya veremos que también lo proteges, si no estás presente…-termino su ataque con una sonrisa adorable, mientras minho venía entrando con un par de duyas de distintos tamaños y con boquillas de distintas figuras, así como varios frascos con colorante artificial.

-¿Cuánto tiempo tiene que estar el pastel en el horno?-

-Uhm… como de 30 a 40 minutos Nickun…-

-¡¡Wa!! Que genial eres tan adorable-corrió hacia el abrazándolo y dándole un sonoro beso en la mejilla, frente a un iracundo changmin.

-Voy con jong…-murmuro saliendo de la cocina con claros instintos asesinos rodeándolo completamente, yendo a aplastarse en una silla tras el mostrador en el que jonghyun cobraba varias órdenes.

-¿Ya lo notaste?- indago curioso viéndolo de soslayo sonriéndole a las personas que se retiraban en ese momento.

Solo asintió meneando la cabeza-Key ha hecho hasta lo imposible por mantenerlo a raya, ya sabes su instinto de madre, suele ser escalofriante, pero a veces es útil…-

-Oh claro yo sé sobre madres escalofriantes….-

-No me gustaría meterte en problemas hyung pero él no me agrada en ese aspecto, es decir, no es un mal chico ni nada pero es demasiado caprichoso y todo lo considera un juego, por cierto lamento la insistencia de key con respecto a tu ropa según él era para que lucieras más llamativo a vista de Minho, suele ser torpe y no notar los cambios, pero él pensó que eso ayudaría y ya vez al final el termino por pintarse el cabello…-

Changmin le sonrió confiado, todo el mundo tenía un complejo con la ropa, de hecho ya era suficiente lidiar con jaejoong, se acomodo sobre el mostrador y vio entrar en ese momento a Shindong con un paquete entre las manos.
-Sabía que aquí estarías…-comento dirigiéndose hacia él, saludando con un gesto simple a jong.

-Tus histéricos compañeros me han mandado indirectamente a buscarte, por que los muy brutos no saben dónde te pierdes todos los días…-

-Incluso compre dulces para que Minho no se moleste por interrumpir su clase, aunque por la cara que tienes dudo mucho que hayan estado “aprendiendo”…-continuo con su argumento cuando Changmin le arrebato la caja con dulces y empezó a comerlos sin reparo alguno-Está ocupado con el idiota…-respondió tajante acomodándose mejor en la silla.

-Ok iré a saludar…-

-trae mis cosas ¿sí?-medio pidió y medio ordeno changminie, sacándole una mueca a shindong, adentrándose a la cocina.

-Hola cuanto tiempo!!!-saludo alegremente a los dos presentes, riéndose por lo bajo al ver a Nickun encima del moreno, captando el insulto.

-Vine por las cosas de Changmin tiene que retirarse antes de que lo den por muerto…-

-Pero aun no hacemos nada…-murmuro Minho un poco desesperado terminando de colocar el “Happy Birthday” sobre las obleas de caramelo con las que decoraría el pastel.

-Ya lo sé no creas que soy un inconsciente como él, incluso te traje unos dulces como compensación pero si no sales en los próximos minutos Changmin se los comerá todos.- y paso por su lado sacando la chamarra, la gorra y la ridícula bufanda, mientras el salía a toda prisa de la cocina seguido muy de cerca por Nickun.
-¡¡Changmin hyung dame mis dulces!!- Grito haciendo saltar sobre su lugar al nombrado, quien le regalo una sonrisa burlona poniéndose en pie muy campante al otro lado Del mostrador, sin dejar de comer los dulces.

-Lo siento solo queda uno…-respondió agitando el caramelo en el aire, al ver a shindong posarse a su lado con sus cosas.

-Pues entonces dámelo- murmuro agitando los brazos para intentar alcanzar el dulce, changmin solo dio un paso atrás, mientras se colocaba la chamarra y la bufando con rapidez.

-Hyung!!!!!-volvió a gritar intentando alcanzarlo.

-Lo siento…-río con ganas y se llevo el dulce a la boca, bajo la atónita mirada de su dongsaeng, quien como impulso salto sobre el mostrador intentando atraparlo.
-¡¡¡Minho no saltes sobre el mostrador!!!-

Changmin corrió y se posiciono tras shindong esquivando varios manotazos, para perderse de nueva cuenta tras el mostrador, dándole un mal intencionado pisotón al pelirrojo, quien ahogo un gritito adolorido, Minho lo siguió pero se vio apresado de la cintura por jonghyun, quien lo miraba molesto y algo aburrido.

-Ya calmate, quieres…-

-pero…-intento reprochar impulsándose hacia adelante para tomar a changmin de las mejillas, quien ya se había colocado la gorra.

-Me los debes hyung…-murmuro pellizcando y estirando los cachetes.

-Pues aquí está tu adelanto…-murmuro tomándolo de la nuca e impactando sus labios en un beso torpe y rápido pasándole el dulce y acariciando con cuidado el labio inferior, para cuando los presentes salieron de su mutismo e impresión, changmin salía presuroso del local, jalando a Shindong con él quien mantenía una cara de trastornado total.

-¿qué fue eso?-pregunto impactado Nickun saliendo de su pequeña burbuja-No lo sé…-respondió jong como ido, mientras Minho seguía observando el lugar por el que había salido el mayor.

-Min…-intento jong, pero se vio interrumpido por un ligero empujón del moreno, quien corrió hacia la cocina, encerrándose poniéndole seguro, y se deslizo por la puerta con la cara roja, tocando con temblorosa ansiedad sus labios, mientras el caramelo se empezaba a deshacer en su boca, y tembló azorado, lo había besado, lo beso, se besaron, ¡¡¡dios mío!!! Como diablos iba a verlo ahora a la cara, trago duro, respirando con dificultad, cuando una pequeñita sonrisa se instalo en su rostro, ahora él sabía a Changmin, y hundió su rostro entre sus piernas riéndose levemente todo emocionado, parecía una niña o Key en el peor de los casos…


***********

Y se dejo caer con fuerza sobre esa mesa atiborrada de libros, sonrojándose por millonésima vez en esa semana, semana en la que no se había dignado a ir a ver a Minho ¿por qué diablos tuvo que besarlo?, suspiro frustrado jugando con una pluma mientras su cara de idiota seguía pegada a la mesa en la que debería estar estudiando, abatido y sabiendo que no haría nada en las próximas horas cerro todos los libros y los dejo en un carrito, salió a toda prisa de la biblioteca y corrió con todas sus fuerzas hasta la casa de jaejoong, quien le abrió la puerta sorprendiéndose de ver esa expresión apesadumbrada en su bebe.

-¿No has ido a verlo? Cierto…-min solo negó con la cabeza, adentrándose en el tibio departamento saludando torpemente a Yunho, quien yacía desparramado en un sillón, haciendo lo mismo con yoochun y junsu quienes estaban enredados en otro, paso de largo hasta el comedor y se dejo caer con pesadez sobre una silla, volviendo a dejar caer su cabeza con rudeza sobre la mesa, momento para el cual sus 4 amigos estaban a su alrededor, observándolo como si fuera un alíen, exceptuando a jaejoong.

-...-

-…-

-¿qué te pasa garrocha no has desaparecido como lo habías estado haciendo últimamente?-murmuro un castaño de expresión inocente cortando el incomodo mutismo en el que se habían sumido.

-Junsu-ah estas son penas de amores ve a ver la tele baby…-lo insto un pelinegro de aspecto amable, acariciando su cabeza con amor.

-Yoochun eres feo…-murmuro haciéndole un puchero dándole un zape a Changmin antes de irse a la sala.

-En verdad es grave…-murmuro Yunho en tono cómplice a jaejoong, al ver al más alto de sus amigos suspirar por enésima vez, el y yoochun se sentaron a su lado y jaejoong solo le acarició el cabello de forma maternal.

-Ya sé que va animarte, ahora mismo te hago un pastel, después de todo es temprano, quien sabe a lo mejor cuando termines te sientes más animado para ir a verlo…-

-¿Aún no vas…?-indago chun

-….-solo negó con la cabeza.

-¿Entonces por qué te apresuraste?-pregunto yunho, viéndolo negar de nuevo con la cabeza.

-Quieres decir que solo fue un impulso momentáneo y que por eso estas confundido, porque no quieres lastimarlo…-dijo yoochun, mientras el volvía a menear la cabeza de forma afirmativa.

-Pues eso era antes no después de, changmin es extraño en ti normalmente no eres tan torpe e impulsivo así que solo hay una verdadera razón para que tu estés en este estado…-

Changmin abrió mucho los ojos esperando a que sus hyungs continuaran, yunho y chun intercambiaron rápidas miradas y suspiraron a la par, cerrando los ojos y cruzando los brazos, en actitud dramática y derrotada…

-…Estas enamorado…-

Y dos sonoros golpes se escucharon por toda la estancia, haciéndolo levantar el rostro impresionado, un sonrojado jae y junsu, estaban atrás de sus respectivos novios, con los rostros llenos de molestia.

-idiotas lo hacen parecer malo…-murmuro jae frunciendo más las cejas viendo a Yunho sobarse la cabeza.

-Si así piensas ayudarlo más te vale irte tu a ver la tele chunnie…-murmuro junsu molesto, mientras changmin comenzó a carcajearse involuntariamente vaya cuarteto de lunáticos.

-Min en verdad no es tan malo además ya era hora, sin mencionar que estas siendo egoísta, ¿acaso has pensado en cómo debe sentirse Minho?-

El negó de nueva cuenta con la cabeza, mientras una bonita y revoloteante sensación se instalaba en su estomago, que bonito era escuchar de nuevo el nombre del menor.

-Está bien esta noche voy a verlo…-murmuro decidido poniéndose en pie dispuesto a salir del apartamento de jaejoong, cuando un fuerte jalón lo hizo sentarse de nueva cuenta en la mesa.

-¿qué ocurre?-pregunto con la mirada inocente viendo curioso a jaejoong.

-¿Piensas ir a verlo así?-indago jae alzando una ceja repasándolo con velocidad de arriba abajo.

-Que tiene de malo-contesto examinándose así mismo sin notar nada raro en su vestimenta.

Jae suspiro frustrado mientras los otros tres no podían esconder sus burlonas sonrisas- Yunho les dejo lo de la ropa a ustedes tres, compren algo lindo, sexy y casual, yo me encargo del cabello…-

Changminie abrió los ojos aterrado al comprender las intenciones de jaejoong-Y tú ¡¡al baño ahora mismo!!- indico con su mano en dirección hacia el pasillo-

Negó velozmente, dispuesto a salir corriendo en cualquier momento, pero esa mirada severa y escalofriante lo hizo correr directamente al baño cerrando con un sonoro portazo.

-ok mi amor nos vemos en un rato, no lo tortures-beso-mucho…- y los tres pillos salieron disparados del apartamento a la tienda de ropa más cercana.

-Muy bien Changmin abre la puerta…-incito con un tono maternalmente falso.
Afuera del lugar.

-3…2…1…-

-¡¡¡¡NOOOOOOO!!!!!-

Y sus carcajadas se perdieron por las cuatro paredes del elevador, eso era tan divertido, lastimosamente los tres habían sufrido algo similar así que ya era justo que a Changmin le tocará.


**********


-No, basta, hyung ah, déjame…-

-Eres un llorón ni siquiera lo estoy haciendo tan fuerte…-

-Ejem…lamento la interrupción boo, pero aquí esta lo que pediste…-

-¡¡¡Yay!!! yunin precioso a que se ve lindísimo *W*- interrogo jaejoong saltando como un niño pequeño alrededor del morenazo arrebatándole la bolsa y arrojándosela sin nada de delicadeza a Changmin.

-Vístete o te golpeare…-murmuro con voz acojonante cerrando la puerta con un portazo.

Changmin suspiro derrotado, aun sentado sobre la tina con solo una bata de baño cubriéndolo, conto hasta tres y se paro frente al espejo, sin abrir los ojos, volvió a contar hasta tres y nada, la tercera vez que lo intento se dio una bofetada para mirarse al espejo, y se quedo con la boca abierta, lucía…muy…muy Jaejoong…

Realmente lucía sexy, lindo y casual (¿?) su cabello ahora estaba un poco más corto, peinado hacia arriba con bastante fijador, sin mencionar que su rostro resaltaba bastante con ese corte, añadiéndole además las dos pequeñas cruces que ahora brillaban desde sus oídos, sin contar con los puntos extras de su figura, perder tanto tiempo en el gimnasio con Yunho había tenido resultados, sus hombros lucían anchos y fuertes, siguiendo esa misma descripción por brazos, pecho y piernas, se coloco sus gafotas, y entonces abrió la bolsa con la ropa, saco un pantalón oscuro, un suéter de cuello alto negro y una chaqueta de color arena, hasta el fondo de la bolsa había un par de calcetines y unos bóxers negros que seguramente se le ajustarían perfectamente, así que empezó a vestirse con rapidez, y una vez listo salió para hacerle frente a sus amigos.

-¿Y bien qué tal?- indago con el seño fruncido, cuando esos cuatro pervertidos lo repasaron de pies a cabeza.

-¡¡¡¡¡AWWWWWWWWWWWW Adorable!!!!!- Grito jaejoong con los ojitos brillantes, corriendo a abrazarlo, todo emocionado.

-Pero espera dame esos lentes…-murmuro estirándole una mano.

-No hyung ya me atormentaste con todas esas cremas extrañas deja que conserve mis lentes…-le refuto retrocediendo.

-Shim Changmin entrégame esos lentes…-volvió a insistir dispuesto a saltar sobre él, pero para fortuna del moreno, Yunho lo abrazo antes de lograr su cometido.

-Déjalo Boo, los lentes lucen bien…-

-Aish!!!!! No lo solapes….-

-Jae no lo solapa, si lucen bien…-intervino junsu, sonriendo como siempre.

-Hay esta bien…-acepto cruzándose de brazos.

-Muy bien ahora lo importante, toma…-dijo junsu aventándole un pudlle de peluche como de 15 cm de altura-Debes ir por él a su trabajo y después invitarlo a tu departamento para tener una bonita y romántica cita…-

-…Pero primero le vas a dar el peluche y te vas a disculpar por ser un idiota desconsiderado…-murmuro jaecito.

-Y ya que hayas pasado la cena y las trivialidades lo besas y te le declaras…-continuo ahora Yoochun, sonriendo de forma inverosímil.

-Y si tienes suerte finalizas con una buena sesión de… ¡¡Auch!! Boo y ¿ahora qué?-

-Eso no estaba en el plan original Yunho así que ahórrate tus comentarios…-

-Bien Changmin ¿lo captas?...-pregunto junsu por última vez.

-Si…-asintió Changmin decidido, palpando las bolsas de sus pantalones, confirmando si llevaba dinero, llaves e identificación, uno nunca sabía.

-Bien Chicos!!!!!- los 4 se acercaron a él y colocaron sus manos juntas.

-Por la madurez de Changmin…-

Todos: ¡¡¡¡¡Fighting!!!!

-…Y también por la pérdida de su virginidad…-

Todos: ¡¡¡¡¡Fighting!!!!

-¡¡¡¡YUNHO!!!!-volvió a gritar jaejoong, mientras este último empujaba fuera del departamento a Changmin-…por cierto “antes de entrar debes tocar o podrías caer”, toma puedes usar a mi bebe así que cuídalo mucho…-y lo arrojo con fuerza al elevador, corriendo aterrorizado de su novio.

Sonrió emocionado y nervioso, vaya maldito dilema y una vez en el garaje corrió a toda prisa al audi convertible color azul…


**********


Estaba parado afuera de la cafetería, el lugar estaba cerrado pero aun podía apreciar luz dentro así que Minho no tardaría en salir, se froto las manos con insistencia, tenía mucho calor y no dejaba de sudar, se giró observando de nueva cuenta la calle, hasta que el rechinido de la puerta lo hizo girar algo más rápido y ansioso de lo que hubiese querido, el menor salía con la cabeza gacha y su mochila al hombro, con una pequeña caja de cartón, en la que obviamente había un dulce o un pastel, pues las usaban para envolver los pedidos para llevar.

-Minho…-murmuro en un quedo susurro, que incluso se vio opacado, por la repentina ventisca que azoto sus cuerpos, el nombrado levanto el rostro sorprendido, sonrojándose violentamente, no pudiendo evitar sonreír asombrado, y lo observo unos instantes, Changmin estaba muy guapo, lucía realmente bien, e inconscientemente retrocedió escondiendo esa rebanada de pastel de frambuesa que guardo en esa ocasión como todos los días de la última semana, por si Changmin se dignaba a aparecer.

-Hola hyung…-murmuro ocultando un poco su rostro entre las sombras.

-Hola…-murmuro escuetamente, puesto que era lo único que su cerebro podía procesar en esos momentos, minho presiono con fuerza la cajita, mientras los dos se sumían en un incomodo silencio.

-Lo siento…-murmuro Changmin, extendiéndole el adorable perrito, sin nada de romanticismo, pero no se le ocurrió algo mejor.

-¿por…por qué?- pregunto curioso y sonrojado, aceptando el muñequito.

-Por ser un idiota desconsiderado…-murmuro poniéndose rojo también.

-Me gustaría que… me acompañaras a casa…quiero que hablemos y pues no sé si puedas hacer un pastel para mí…-se abstuvo de decir el último, no quería adelantarse a los hechos.

-yo…ehm sí…creo…-medio respondió tartamudeando como un tonto.
-…Ehm hyung yo…bueno toma…-dijo pasándole la cajita…y su sonrisa se amplió enormemente, ahí había una rebanada de pastel, del sabor que no quiso probar en toda la semana pero qué más daba ahora, estaba seguro de que podía bailar a media calle si Minho se lo pidiera.

-Gracias…-

-Gracias a ti…-

Y con tímidas sonrisas subieron al bebe de Yunho encaminándose a su destino…


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Cortesía de la casa





Titulo: Cortesía de la casa.
Autora: S.Tsuki
Clasificación: PG-17
Parejas: Changminho.
Género: Romance.
Sumario: Cliché. XD
Extensión: 2 shoot
ADVERTENCIA: Ninguna.
N/A: Emh…. El lemon no cuenta verdad O.o?


..::Cafetería Sweet Delice::..
~~I~~
~~II~~

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Mi amigo...mi obsesión - 11



Capitulo 11


YooChun



El departamento se habia quedado completamente en silencio, un silencio que empezo a congelar por completo mi cuerpo. Tocaba la cama buscando ese calor que habia sentido momentos atras, el que estaba desapareciendo lentamente por la ausencia de su dueño. Me tumbe, acurrucandome en aquel pequeño paraiso con su aroma, dejandome embriagar un poco mas de lo que ya estaba.



- Volvera...



Me dije sonriendo, no podia dejar que viese a un YooChun triste, no, no, JaeJoong siempre me habia visto reir y ser feliz, para poder hacerle feliz a el y eso seria lo que siempre veria, mi perfecta sonrisa dirigida solo a el.


El relog se habia detenido en las tres de la madrugada y no aparecia todavia, seguro que habia ido a casa de su amigo, ese tal Moon Hee Jun...la ultima vez se habia quedado con el. Sentia celos de ese desconocido, como era posible que Jae corriese a sus brazos cuando tenia una tonta discusion conmigo...quizas ese era el verdadero motivo por el que me habia dicho que no esa noche...



- Pero ¿y el nuevo? - volvi hablar - el tambien esta metido en esto...quizas JaeJoong se los tira a los dos...o no...



Suspire abrazando la almohada, cerrando los ojos para poder imaginar que era el quien estaba hay conmigo, me convenci que era el.



- Dime Jae...¿ellos te complacen tanto como yo? - pregunte al aire, sin recibir respuesta alguna - ¿te hacen gritar y gemir mientras estan dentro de ti? - las imagenes de la ultima vez que habia tenido algo con Jae llegaron a mi, todo era tan claro que casi gemi de placer al penetrar a mi propia imaginacion - seguro que no...


Me deshice de la camisa y termine metiendome dentro de su cama, tapandome hasta la cabeza, asi era mas sencillo poder notarle, sentir ese calor que ya no me daba.



Un sonido demasiado molesto me hizo abrir los ojos, el despertador de mi compañero sonaba con fuerza a duras penas lo pude apagar, mire la habitacion y todo seguia como la noche anterior, el silencio y su ausencia. Queria que entrase a la habitacion gritando un "buenos dias"...no...no lo queria, lo necesitaba, de verdad que si.
Solloce.

¿que era lo que habia pasado?

¿Porque mi mejor amigo no estaba aqui conmigo?

¿Quien era el desgraciado al que mataria por meterse en medio?


Un grito se escapo de mi garganta al mismo tiempo que saltaba de la cama, lo mire todo, mi odio crecia conforme pasaba la vista en cada mueble, no queria que nada de eso se metiese mas por medio de nosotros. Tire la lampara dejando que miles de cristalitos saltasen por el suelo, las fotos no servian de nada, ya no le harian mas falta, tambien estampe esas caras felices contra el suelo. La television, el escritorio y el armario tuvieron la misma suerte, ahora su vida tambien estaba desordenada, quizas, tanto como la mia.

Aun habiendo destrozado su habitacion no me senti tranquilo, tenia que haber algo mas...algo mas que pudiese hacer para pagarle todo ese dolor que me estaba causando, porque dolia, mi corazon estaba gritando del dolor que el provocaba, que su rechazo me habia provocado.



- Siempre te cuide...siempre procure que nadie te hiciese daño...los obligue a alejarse de ti solo para protegerte...y por un maldito descuido...por un maldito dia...toda mi vida se ha roto...desgraciado...JaeJoong te odio tanto como te quiero...



No aguanta mas sentir esa presencia en la habitacion, corri a la mia agarrando ese bote que contenia aquel liquido, mis pasos me llevaron de nuevo a su habitacion y alli lo derrame por el suelo, la cama, y todo lo que se cruzaba por mi camino. Una pequeña llama hizo que todo brillase, lentamente empece a tranquilizarme, era tan calido aquel lugar, que quise entrar y dejarme llevar por el, por ese fuego infernal.


Pero no todo dura eternamente y los bomberos deshicieron ese momento encantador, sacandome del departamento para apagar el fuego que habia provocado yo mismo, por lo que pude escuchar decian que se habia propagado...no estaba seguro de eso.



- ¿Que ha ocurrido? - escuche a mi derecha, era la encantadora ancianita del tercero - YooChun por dios dime que solo estabas tu...¿donde esta JaeJoong? - otra que solo se preocupaba por el

- No esta...el se fue de mi vida anoche... - mi voz sonaba demasiado apagada, y no me gustaba nada

- ¿Le ha pasado algo? - volvio a interrogarme la maldita vieja

- No, solo se fue anoche con otra persona...

- Menos mal...cuando vi el fuego temi por los dos



Claro...y yo me lo creo, todos, absolutamente todos se preocupan solo por el, por ese maldito pobreton que solo ha pisoteado mi amor alegando que era un capricho. Mire a la mujer a los ojos y se asusto, quizs lo que vio no era algo que le gustase, normalmente disimulaba bien con ellas, y me creian un encanto, con un poco de descaro, pero un chico encantador despues de todo, pero ahora no era asi...el YooChun que todos creian conocer murio en aquella habitacion y ahora el que habia nacido queria recuperar algo que era completamente suyo.



- Me hare cargo de los gastos - dije a todos los que me miraban - no se preocupen por sus penosas pertenencias...no valdran ni la mitad de lo que se ha quemado en esa habitacion.




Lo sabia bien, todo el mundo estaba desconcertado por completo, y eso me creaba un poco de alegria...y si no era alegria algo parecido. Sali caminando hacia la calle, aunque los bomberos me llamasen para declarar nose que, no me importaba solo queria llevar a cabo lo que en mi mente podia ver y asi al final tendria lo que de verdad se merecia y yo tambien.


Continuara...

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Mi amigo...mi obsesión - 10



Capitulo 10



YooChun



La noche había pasado por fin, aunque no me hubiese dado cuenta del pasar de las horas, me levante buscando a mi querido compañero por todo el departamento, pero no estaba, como era lógico habría ido a clase, a mantener su beca para poder conseguir cuando se diplomara un trabajo y ser alguien en la vida, como siempre me había repetido desde el mismo día que nos conocimos…o mas bien desde el día en que dios me lo puso para mi.

Estaba mas contento que cualquier otra mañana, porque aunque Jae no me había dado ninguna respuesta a mi declaración sabia que le había calado hondo, y estaría pensándolo hasta que me volviese a ver para decirme que ocurriría con nosotros.
Mi sonrisa adornaba mi cara en todo momento, incluso pensé en llamar a la modelo de la noche anterior y pedirle perdón por lo que le dije, inventándome alguna excusa tonta y llevarla a la cama para esa bonita reconciliación.


- Será lo mejor para que se me pase la mañana rápido y poder volver a verle – susurre algo sonrojado, ahora parecía una adolescente enamorada…y me encantaba – seguro que querrá que cenemos para celebrar nuestra nueva unión…



Estaba demasiado animado con una respuesta afirmativa por parte de mi amigo, que no cai en algo muy importante…


….Algo que podría romper toda relación con el…



- Oh mierda… - me lleve las mano a la cabeza en señal de desesperación


JaeJoong solo había puesto una condición, y esa era la misma que yo había roto…porque de mi parte si había sentimientos en todo lo que hacíamos…me estaba acostando con el y no solo por placer si no también porque yo le quería, cuando el solo lo hacia por obligación cuando yo llegaba demasiado excitado y por placer cuando era el él que perdía la cordura,
El no sentía nada mas que amistad por mi…nada mas…


- ¿Qué he hecho? – me había acurrucado en el sillón – si el se acuerda me puede mandar bien lejos…- me mordí el labio – pero y si no le importa….podremos empezar de cero…si



Mi mente rápido empezó ha dibujar otro tipo de escenas mucho menos drásticas de las que me había imaginado, en donde Jae aunque no estaba de acuerdo con lo que había echo me perdonaba y afirmaba que el también me amaba, desde hacia muchísimo tiempo. Y me aferre a ellas, era eso lo que quería ver, era eso lo que tenia que pasar…y seria un final feliz…para mi.






ChangMin



Escuche como mi corazón se detenía para luego partirse en trocitos pequeños que no paraban de sangrar. Sabia que diría algo así, pero la esperanza es dura y no quería hacerme a la idea.
Estreche mi abrazo a su cuerpo y el también lo hizo con el mió.



- Pero… ¿Por qué? – pregunte en la típica pregunta de película donde el chico dejaba a la chica.

- No quiero que YooChun sufra…

- ¿Y nosotros que? – si ya antes le odiaba ahora quería matarle

- Nosotros…- estaba seguro que se le había dibujado una sonrisa en la cara – como me gustaría que hubiese un nosotros ChangMin

- ¿No lo puede haber? – como había predicho cuando le mire tenia una sonrisa de lo mas tierna, solo para mi. – JaeJoong, te gusto…y yo a ti te quiero…no es justo…



Cerré los ojos para recibir ese beso que me dejaría sin aliento y por mucho que no quisiera aceptarlo también podría dejarme sin alma. No quería que nos separaran ahora que acabábamos de empezar algo, que estaba seguro que dudaría años y si había suerte envejeceríamos juntos, no podía aceptar que por culpa de ese niño malcriado le alejasen…

Abrí los ojos lentamente para encontrarme con los suyos, veía tantas cosas en ellos, sentimientos que solo me pertenecían a mi y no ha YooChun.

Una idea loca voló a mi cabeza, quizás no aceptaría, ya que no parecía de ese tipo de personas, pero tenia que intentarlo, y si se negaba convencerle.



- Llevémoslo en secreto – dije seguro de mi mismo

- ¿Qué dices? – me despeino, seguro que creyó que se lo decía de broma

- Lo que oyes…si el problema es que no quieres que YooChun nos vea…estemos juntos en secreto…solo nosotros dos, nadie más tiene que enterarse…



Se separo del abrazo que me envolvía para apoyarse de nuevo en el lavamanos, con la cabeza agachada, estaba pensando lo que le había dicho, y por la seriedad de su rostro parecía tomárselo mas en serio que incluso yo, que dije la propuesta.

Di un paso hacia el, descubriendo que temblaba de arriba abajo, mis nervios me estaban jugando una mala pasada.

Otro paso y sentí el suelo tambalearse bajo mis pies, y unas nauseas demasiado grandes dentro de mi, agradecí estar en los baños…

Un paso mas y estuve delante de el, acaricie el pelo negro que cubría sus ojos, solo quería decirle que aunque me dijese que no iba a estar para el o rogarle para que aceptase mi idea loca…no estaba del todo seguro que le quería decir, para que mentirme.

Me agache solo un poco para darle un beso en la frente y salir de allí, quizás dejarle solo para que pensase era lo mejor en ese momento. Volví a levantarme dispuesto a salir, pero no me dejo, cuando abrí la puerta una de sus manos me detenía, le mire extrañado.



- Hagámoslo – sonó algo tímido y puede que con miedo, pero había aceptado

- ¿Estas seguro? – tenia que haberme ahorrado esa pregunta, pero si no la hacia reventaría.

- No del todo – de nuevo el temblor recorrió todo mi cuerpo – pero si tu lo estas, yo también quiero confiar que saldrá bien


Claro que estaba seguro, estaba convencido de que superaríamos la tontería de su amigo y podríamos ser felices. Cerré la puerta y me abalance encima suya, dándole las gracias mas veces que en ningún momento de mi vida, pude escuchar como reía, como sus manos se pasaban de nuevo a mi espalda y me pegaba junto a el.



- Que lastima que estemos en el baño – reí un poco

- ¿Y eso es un problema?



Sin mas me levanto y me arrastro hasta uno de los cubículos, allí echo el pestillo. No podía creer lo que estaba pasando, Pero después de todo era joven y probar cosas nuevas era demasiado excitante.






JaeJoong



No podía aguantar las ganas que tenia de tomarle, de saber que el era solo mió, que por muy difícil que se nos presentasen las cosas a partir de ese momento estaríamos juntos para afrontar todo. Ese maldito niño me había calado muy hondo y no quería perder ese sentimiento que despertaba en mi, no ahora que por fin sabia que era sentirse querido por alguien mas que no fuese un amigo o tu familia.

Le quite el jersey que llevaba sin problemas, ya que mas bien parecía que el se lo estaba intentando arrancar, empezaba a conocerle bien y sabia que odiaba cuando sudaba y la ropa sufría las consecuencias.

Empecé ese recorrido que le llevaría a perder la cabeza, lentamente desde el cuello, pasando por la clavícula para llegar hasta uno de sus pezones, Sus ojos impacientes me miraban suplicando porque continuase con lo que había empezado. Pero yo quería jugar un poco más.

Deshice el camino para llegar de vuelta a sus labios, los que gritaban por ser besados, deje que mi lengua acariciase el labio inferior, y luego el superior. ChangMin intentaba que no me escapase mas y le dejase sin aliento de una vez, pero no iba a ser tan fácil.

Sonreí cuando protesto porque me alejaba de su cara para acércame a su oreja, y allí deje un beso además de un mordisco suave en el lóbulo, le sentí gemir y con tan solo eso me empecé a calentar mas en cada segundo.

Tiro de mi hasta sentarme en el inodoro, ahora estaba bajo su merced. La mirada de deseo me decía todo lo que me iba a hacer a partir de ese momento.

Fue curioso como las escenas que había visto no hacia demasiados días donde ese niño se tocaba con una sensualidad indescriptible llenaron mi cabeza, recordaba perfectamente todos los detalles, al igual que hacia dos noches cuando por primera vez lo tuve en mis brazos.



- Sabes…ChangMin…cuando estas tu solito manoseándote también estas muy sexy – se detuvo y me miro confundido por lo que le había dicho. Me acerque de nuevo a su oreja y susurre cada palabra con suavidad – te vi en el baño de la última planta…

- ¿M…me viste? – sus mejillas ahora de un tono rojo

- Si…dime… ¿en quien pensabas? – adoraba tenerle así de tímido.



Pensé que había metido la pata cuando agacho la cabeza y se quedo sin decir nada, a decir verdad me asuste cuando pasaron un par de segundos. Pero todo se despejo cuando se acerco a mi boca y la devoro sin contemplación, obligándome a abrirla para recibir a su lengua que desesperaba busco a su semejante. Consiguió arrancarme un gemido desde lo mas hondo de mi garganta.

Se separo para mirarme con una enorme sonrisa, y tan solo me dijo “en ti” para que mi cuerpo actuase completamente para el, desabroche sus pantalones e introduje la mano, tomando su sexo que necesitaba atención, ChangMin dejo caer la cabeza sobre mi hombro y le escuche gemir una y otra vez mientras mi mano hacia su trabajo. Mi propio cuerpo necesitaba también ser atendido pero no me importaba, solo quería que el disfrutase hasta que cayese rendido, y me pidiese por un respiro.



- Jae…ahm…tu – su mano intento bajar hasta mi excitación y rozo un poco por encima del bulto que llevaba atrapado en los pantalones.

- No te preocupes…



No me hizo caso, como pudo desabrocho también mis vaqueros y coló la mano, atacando a mi palpitante miembro, que le recibió con los brazos abiertos.
Su piel estaba completamente cubierta por sudor, haciendo que brillase como aquel día que el se satisfacía solo, me estaba dejando perdido en un sueño, deje que mi curiosa lengua probase ese liquido.

Empecé a sentir como el cuerpo de mi pequeño se tensaba, al igual que yo me note llegar al clímax en poco, con la mano que sujetaba la cadera de Min, conseguí que me mirase, para luego besarle, no podíamos hacer mucho ruido ya que estábamos en un sitio público y nos podría caer un buen castigo.

Llegamos al orgasmo los dos, derramándonos en nuestras manos, y con una sonrisa en la cara.



- Nunca pensé que haría esto – me dijo mientras intentaba recuperar su respiración.

- Siempre hay una primera vez para todo – le acaricie la cabeza para luego dejar allí un beso.

- Ha sido interesante, eso no lo puedo negar.



Empezamos a reír los dos sin saber la razón, solamente estábamos contentos. Poco después tuvimos que adecentarnos como fuese para asistir al resto de las clases que teníamos, cosa que no me apetecía demasiado.





ChangMin



El resto del día paso como en un sueño, no era capaz de borrar la sonrisa estupida de mi cara, ni quería hacerlo.

El encuentro por la mañana había sido algo que solo pasaba en mis mejores fantasías.

No solo estaba contento, no, también era feliz, porque Jae había aceptado mi propuesta, y porque solo yo era el que le ponía de esa manera con tan solo unas simples palabras, que me habían costado la vida decirlas.

Pero en todo esto había un toque amargo, y ese era YooChun.


JaeJoong me comento que tenia que hablar con el para solucionar su problema, y no sabia que hacer…no entendía porque no podía decirle que no y listo.
Escondía algo, de eso no tenia duda, pero no se lo iba a preguntar ya que solo llevábamos poco de estar así y no quería estropearlo y porque estaba seguro que el mismo me lo contaría algún día.


En la salida de las clases, nos escondimos para poder volver a besarnos sin que nadie nos molestase, adoraba esos momento que solo nos pertenecían a nosotros dos, donde podíamos ser nosotros mismos sin tener que disimular nada.



- Nos vemos mañana… - sonrió mientras caminábamos a la salida.

- Mañana puede que todo sea distinto ¿no? – aunque quise parecer animado, el me pillo enseguida.

- Si – su sinceridad era lo primero – pero ya sabes que si tenemos que escondernos…esto será así

- ¿Le vas a decir que si a YooChun? – le volví a preguntar, aunque el mismo me había dicho que no estaba seguro de lo que iba hacer.

- No lo se… - suspiro, esa situación podía con el – pero sea lo que sea que veas mañana…no tengas miedo…yo solo soy para ti.



Y si no hubiésemos estado en medio de la calle le habría comido allí mismo, pero tenia que controlarme y mas con nuestra nueva situación, todo el mundo conocía a ese tipo y se lo contarían en nada, con lo que adiós a nuestro secreto.


- Hasta mañana…


Un roce de manos…

Una sonrisa de su parte…

Solo con eso yo era feliz de tenerle, aunque fuese en secreto.





YooChun



Esperaba impaciente a su llegada, me había pasado la tarde preparando un montón de cosas para la cena, al principio quería ir a cenar con el a algún sitio caro, pero recordé que Jae siempre me decía que una cena echa con amor sabia mejor que la de cualquier chef.

Ansiaba saber como me diría que empezásemos a salir, si esa misma noche sellaríamos nuestro amor…e incluso pensé en planes de boda para un futuro.

Mire los platos de la mesa, para luego rascarme un poco la cabeza, desde luego muy bien no se veían, pero estaba seguro que el sabor era excelente.

La puerta de la calle se abrió y con un hola, supe que el había llegado. Entro al salón y cuando lo vio todo se quedo boquiabierto. Le gustaba, estaba convencido de ello.


- ¿Y esto? – pregunto acercándose a la mesa

- Es la cena para celebrar nuestra nueva situación – le salte al cuello sonriendo.

- YooChun…sabes que tenemos que hablar de eso aun…

- Si, lo se – no quería escuchar aun su “si” – vamos a comer y luego hablamos.



A regañadientes le convencí para comer. Todo se quedo en silencio, pero no me molesto, ya que yo estaba cómodo y eso era lo que importaba. La cena me había salido mejor de lo que pensé y me sentí todavía mas orgulloso por habérsela echo a Jae.

Al terminar limpiamos todo y aun con la sonrisa me acerque al sofá, esperando era preciosa declaración que saldría de los labios de JaeJoong y que yo tomaría como lo mas preciado de mi vida.


- YooChun…sabes que has roto lo que te pedí ¿verdad?



Asentí con la cabeza, esto empezaba tal y como lo había imaginado. Me senté a su lado, mirándole aun con la sonrisa de oreja a oreja.



- Por eso mismo te pedí que no hubiese sentimientos – suspiro mirándome – porque no quería que ninguno de los dos terminase así.



Solo llegue a ver sus labios moverse, de una manera tan sensual que no pude evitar acercarme para rozarlos con los míos. El se sobresalto un poco y se alejo.



- NO hagas eso…



Se veía tan tímido que despertó en mi una ternura que no se podría describir nunca, Le fui acariciar la mejilla y volvió a retirarme la mano. Era adorable.



- Lo he pensado muy bien, y creo que lo mejor es que dejemos de tener relaciones…estoy seguro que lo que tu sientes es solo un capricho…nada mas



Pronuncio un lo siento antes de perderse por el pasillo y meterse en su habitación. Mi sonrisa aun no se iba de mis labios, pero en cambio desde mis ojos un río de lágrimas caía hacia las mejillas. Camine hacia el baño, mirando a la persona que se reflejaba, esa que sufría porque el amor de su vida le decía que era un capricho.



- No Jae…no eres un capricho – le dije a ese otro yo que empezó a sonreír – tu eres mió.



En el espejo ese otro YooChun sonreía pero con lágrimas escapando de sus ojos, con fuerza las elimine de mi cara y cuando mire de nuevo al espejo era la cara de Jae lo que se reflejaba.



- ¿Qué dices Jae? – sonreí – que solo era una broma…lo sabia…si…yo también te quiero solo a ti...



Feliz camine hacia la habitación de Joongie, y toque esperando que me abriese. No tardo demasiado en hacerlo y cuando le tuve delante, le abrace con fuerza, tirándole hacia la cama que tenia detrás de el. Dejando que mi peso le dejase caer encima del colchón. No dijo nada, solo se dejo, hasta que intente quitarle la camiseta, entonces fue cuando me detuvo y me aparto de el con fuerza.


- YooChun ya que te dicho que esto no pasara mas…sal de aquí.



Me senté en la cama, mirándole, sabia que eso no lo decía de verdad…no, el quería lo contrario. Me tumbe en la cama, desabrochando lentamente mi camisa, dejando ver mi blanca piel. Deje que mi lengua le incitaran para que viniese a por mi, pero Jae se levantó de la cama, para coger algunas cosas de uno de los muebles.



- Pues si no te vas tu…me iré yo



Lo dijo sin dudarlo…

Sin mirarme…

Se fue dejándome solo…



continuara....

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